Sugieren que las hileras se forman por pequeñas avalanchas de partículas a causa de la salida recurrente de gas

En septiembre de 2015 se anunció a bombo y platillo. La NASA se encargaba de confirmar, por fin, la presencia de agua líquida en la superficie del planeta Marte. Las cámaras de alta resolución de la sonda «Mars Reiconaissance Orbiter» habían detectado unas líneas brillantes en la ladera de tres cráteres de la zona ecuatorial de Marte que solo aparecían en verano, y que tenían menos de cinco metros de ancho. El rango de temperaturas en el que aparecían las líneas era compatible con la presencia de agua líquida cargada de sales, así que se propuso que eran canales que se formaban cuando el agua del subsuelo salía y descendía por las laderas, dejando tras de sí un rastro de sales precipitadas.

Recientemente, un estudio publicado en «Nature Geoscience» ha propuesto una explicación alternativa para la presencia de esas hileras en los cráteres del planeta rojo. Tal como han concluido, un proceso seco de liberación de gas puede explicar por qué se forman. Su artículo no tumba la hipótesis de la presencia de agua líquida en la superficie de Marte, tan solo propone una hipótesis alternativa. Esto recuerda cuál es la naturaleza del método científico: las conclusiones extraídas por los científicos deben ser reproducidas por otros investigadores y además pueden ser refutadas, por lo que una única investigación nunca es una verdad absoluta.

«Las fuentes internas y atmosféricas de agua parecen ser insuficientes como para sostener una actividad así en las laderas», explican los autores en el estudio, encabezados por Frédéric Schmidt, investigador en el departamento de ciencias de la Tierra de la Universidad de París Sur, para tratar de argumentar por qué el agua líquida en superficie no es la explicación para la presencia de las hileras en los cráteres.

Hileras estacionales formadas supuestamente por el flujo de agua salada en Marte
Hileras estacionales formadas supuestamente por el flujo de agua salada en Marte
Sugieren que las hileras se forman por pequeñas avalanchas de partículas a causa de la salida recurrente de gas

Como alternativa, proponen otra explicación basada en simulaciones numéricas, para explicar la presencia de estas formaciones: «El gas puede fluir a través del poroso suelo marciano debido al calentamiento que sufre el suelo situado bajo el Sol (…) Aquí presentamos evidencias para demostrar que un proceso seco basado en la salida de gas desde el suelo a causa del contraste de temperatura puede explicar la formación de estas hileras en las laderas».

En concreto, sostienen que la salida del gas genera perturbaciones en las partículas del suelo y que por eso aparecen pequeñas avalanchas y finalmente se forman las famosas hileras, a medida que las partículas van cayendo por las pendientes y dejando un rastro.

Además, Frédéric Schmidt duda de que el causante de las hileras sea el agua salada procedente de la fusión del hielo. En su opinión, si hubiera hielo en el subsuelo, el calentamiento de la superficie forzaría que se sublimase (es decir, que pasaría de estado sólido a estado gaseoso) y no que se fundiese. Aparte de eso, creen que los cambios de color observados en las hileras se deben a las sombras generadas por el relieve y no a las salmueras, como han sugerido otros.

Las misteriosas hileras estacionales

La historia de las misteriosas hileras marcianas se remonta a 2011, cuando se observó que aparecían en la cara más caliente de algunos cráteres, precisamente durante la temporada más cálida, y que desaparecían durante la temporada fría. Además, su crecimiento era progresivo y podía llevar semanas o meses. ¿Qué podía estar generándolas?

En la actualidad, hay varias explicaciones para la formación de las hileras estacionales en los cráteres de Marte. Una idea sostiene que se forman por el calentamiento rápido del hielo nocturno, formado por agua cargada de sales, y otra propone que el CO2 es el que fluye, aunque todo indica que las temperaturas son demasiado bajas como para que ocurra esto. La opción propuesta por Schmidt sugiere una nueva opción, que no estaría relacionada con el agua y que además sería compatible con un crecimiento progresivo y estacional de las hileras. Y es la hipótesis de la caída de partículas a causa de la salida recurrente de gas.

«En mi opinión es un trabajo muy interesante ya que plantea una tercera hipótesis, además del agua y el CO2, para explicar estas estructuras geomorfológicas marcianas (las hileras)», ha explica a ABC Jesús Martínez Frías, Jefe del grupo de Investigación del CSIC de Meteoritos y Geociencias Planetarias en el Instituo de Geociencias (CSIC-UCM). Por eso cree que hay que considerar las tres explicaciones sobre la formación de las hileras de Marte.

Presencia de agua confirmada

En todo caso, el investigador ha aclarado que la presencia de agua en Marte no está puesta en duda. «La presencia de agua en Marte es un hecho inequívoco, con huellas de escorrentía superficial, hielo en los polos y bajo la superficie del regolito, o atrapada en minerales que contienen agua en su propia fórmula (como el yeso), etc», ha explicad. «El hecho de que se propongan varias hipótesis para explicar determinados aspectos de la superficie de Marte no descarta los numerosos datos existentes acerca del agua».

Harán falta más estudios para encontrar la respuesta más ajustada sobre la formación de estas hileras estacionales, pero aunque este último trabajo estuviese en lo cierto, no sería el final de la búsqueda de vida en el planeta rojo. La presencia de las pequeñas corrientes de agua líquida implicaría que Marte tiene una cierta actividad geológica, lo que es muy importante para que haya vida, pero no tiene por qué ser un ingrediente indispensable. A fin de cuentas, el agua, ese ingrediente clave para la vida tal como la conocemos, sigue acumulada en importantes áreas del planeta rojo.

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