El jueves 24 de mayo de este año fue un día para el olvido en el Banco de Chile. Un grupo de ciberdelincuentes, de origen internacional hackeó el sistema del banco logrando sustraer US$ 10 millones que tuvieron como destino final Hong Kong.

Sin embargo, después de casi siete meses de ese episodio, la entidad financiera ligada al grupo Luksic y a Citibank comienza a dar vuelta la página.

La aseguradora canadiense Southbridge -que cubre siniestros relacionados con cibercrímenes- le pagó al banco, devolviéndole casi los US$ 10 millones que les habían robado, dijeron fuentes conocedoras del proceso.

Tras los hechos ocurridos, la entidad financiera siguió dos caminos judiciales. Presentaron una denuncia criminal ante la justicia y la Policía General de Hong Kong (donde fue a parar el dinero robado) arrestó a un sospechoso chino involucrado en el caso. Y, segundo, pusieron una demanda contra las empresas a las que les habrían depositado el dinero sustraído en Chile.

Pero, con el pago del seguro se subrogarían los derechos del banco a la aseguradora Southbridge para que esta siga adelante el juicio contra quienes resulten responsables del cibercrimen.

No obstante, como también hay una causa criminal que está investigando la Policía de Hong Kong y que sigue su curso, el banco podría seguir aportando en la investigación.

Consultado el Banco de Chile por el pago de la compañías de seguros, declinaron referirse al tema.

Las empresas involucradas

Boruida Trading Co. Limited; Tech Giant Limited y Minerva Holding Limited fueron las empresas demandadas por Banco de Chile, ya que serían las titulares de las cuentas en las que se depositaron cerca de US$ 5 millones.

Según la demanda presentada ante el Tribunal Superior de Hong Kong, el dinero llegó a estas empresas a través de mensajes Swift fraudulentos que habrían autorizado la transferencia de fondos a distintos bancos de Asia.

Sin embargo, las empresas involucradas han generado dudas. De hecho, a mediado de octubre pasado, el Tribunal Superior de Hong Kong autorizó a levantar el secreto bancario de la empresa Tech Giant en Standard Chartered Bank.

“Parece ser una compañía fantasma sin operaciones ni negocios en Hong Kong, y cuyos accionistas residen en la República Popular China”, dice el informe que autoriza al Tribunal a levantar el secreto bancario.