Las honestas declaraciones prestadas por el doctor Beca (foto) en el juicio por la muerte de don Eduardo Frei traen luz a ese oscuro y lamentable suceso.

He tenido el honor de defender y acompañar al doctor Patricio Silva durante su largo y doloroso calvario moral, en el cual se le ha imputado nada menos que ser uno de los autores de dicha muerte, en circunstancias que toda su participación, como persona y médico del expresidente, estuvo invariablemente motivada por el afecto y amistad que les unió, también por el hecho de haber sido llamado por él y su familia durante el agravamiento de su última enfermedad, ocasionada en una primera intervención quirúrgica en la que no le cupo ninguna responsabilidad y que había desaconsejado, y por el cumplimiento de los deberes inexcusables de su delicada profesión que le impidieron restarse a un intento último y extremo de salvarle la vida.

Esperamos que esta nueva luz que aporta con gran valentía moral el doctor Beca no solo ilumine a nuestros jueces y al país acerca de una verdad indispensable en tantos sentidos, sino que también permita a la familia del expresidente Frei, a la que el doctor Silva y quien escribe respetamos sinceramente, considerar un elemento de juicio de gran relevancia para la conformidad de sus espíritus y la serenidad con que debe juzgarse un episodio tan triste como complejo.

/Carta al diario El Mercurio de Luis Valentín Ferrada V.
Abogado