El miércoles de la semana pasada, en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara, la diputada Maite Orsini (RD) acudió a la sesión en remplazo de Miguel Crispi (RD).

Si bien se esperaba que el debate se diera en torno a la indicación que sanciona el negacionismo, la instancia abordó también una indicación presentada por diputados RN con la que buscaban penalizar la promoción y justificación de “la violencia como medio de acción política”.

Fue ahí que Orsini -que a comienzos de septiembre sostuvo, junto a su par Gabriel Boric (MA), un reservado encuentro en Francia con el exfrentista Ricardo Palma Salamanca- argumentó: “Si bien yo soy de un sector político que, al menos desde Revolución Democrática, se declara pacifista y estamos en contra de la violencia como acción política en tiempos de democracia, esta indicación no señala contexto. Y yo creo que hay contextos en los que la violencia como medio de acción política es válida, contextos justamente de violencia”.

Además, al ser consultada por este medio, agregó que “cuando un pueblo está siendo torturado y asesinado, como ocurrió en Chile durante dictadura, por supuesto que ese pueblo tiene derecho a defenderse. No se le puede pedir que se dejen masacrar, no se les puede pedir que renuncien a un derecho humano fundamental”.

Aunque la parlamentaria reafirmó sus dichos, al ser consultados, en la bancada de Revolución Democrática ninguno de los parlamentarios quiso referirse a su postura.

Sin embargo, y sin abordar el fondo del debate, Crispi explicó que se coordinó con la legisladora antes de la comisión. “Me reemplazó la diputada Maite Orsini y concordamos las votaciones de cada uno de los artículos. Obviamente, yo hubiese votado de la misma manera en que ella lo hizo, y eso es rechazando una indicación que realmente, a mi juicio, es un disparate. Es decir, crear empates cada vez que uno pierda una votación me parece una mala forma de hacer política”, explicó.

Quien sí coincidió con Orsini fue el presidente de RD, Rodrigo Echecopar. “Lo que dijo Maite Orsini es precisamente lo que propone el humanismo cristiano y las enseñanzas de Tomás de Aquino respecto del tiranicidio y el derecho a la rebelión”, dijo.

De los 21 parlamentarios del Frente Amplio, solo Gonzalo Winter, del Movimiento Autonomista, y Félix González, del Partido Ecologista Verde, optaron por abordar el tema de fondo.

“La diputada explicó el concepto de legítima defensa, el cual que está presente en todos los códigos penales serios del mundo, desde que estos existen”, dijo Winter.

González, por su parte, indicó que “el Partido Ecologista Verde es un partido pacifista, antiguerra y antiviolencia. Sin embargo, nadie podría juzgar que la población se defienda de una tiranía si esta se volviera a instalar en Chile”.

Las palabras de Orsini no cayeron muy bien en la Democracia Cristiana, donde su jefe de bancada, Matías Walker, respondió que lo formulado por la diputada “explica, en parte, las profundas diferencias que tenemos con el PC y el FA, así como con la extrema derecha, que justifican el empleo de la violencia en algunos contextos históricos”.

Desde Chile Vamos también cuestionaron los dichos de la legisladora. “Es incomprensible que desde el FA se justifique la violencia como medio de acción política válida. Nuestra responsabilidad es construir una sociedad sin violencia, bajo ningún contexto puede justificarse o validarse”, sostuvo Marcela Sabat (RN).

Su par Sebastián Torrealba añadió: “Esta declaración demuestra lo perdido que está RD en el mapa político, ¿quién puede hoy en Chile creer que la violencia es un camino legítimo para luchar por derechos? El mundo lo que quiere es paz”.

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