Ricardo Lagos Weber tuvo un buen año. Así lo demostraron, al menos, las encuestas que lo posicionaron como uno de los políticos de la oposición con mejor evaluación. Dice que este año también optará por el camino del diálogo “si se ve disposición en el gobierno”, aclara. Algo clave al considerar que los próximos meses serán trascendentales para sacar adelante la modernización tributaria que impulsa La Moneda.

El senador presidirá en 2019 la comisión de Hacienda. Desde esa instancia, como integrante, ha mantenido una relación constante con el ministro de la cartera, Felipe Larraín. Destaca que el secretario de Estado es una “persona con la cual se puede trabajar en temas puntuales”, pero no esconde su molestia y asegura que “le faltó oficio en algún minuto”.

-Usted ha sido calificado como un político dialogante en la oposición, lo que incluso ha influido, dicen los expertos, en los buenos resultados de su aprobación. ¿Continuará por ese camino en 2019?

-Siempre ha sido mi camino el conversar. Hay temas que requieren un esfuerzo por encontrar puntos de entendimiento. Cuando eso no es posible… por ejemplo, si alguien se niega al aborto en tres causales, creo que es justo aplico la mayoría, pero puedo escuchar a alguien que diga que hay acompañamiento para las víctimas de violación. Para el 2019 voy a hacer lo mismo desde la presidencia de la comisión de Hacienda y cuando las diferencias sean muy profundas uno toma caminos muy claros. Pero voy a tener que dar el tiempo, el esfuerzo de concordar cosas que son importantes para Chile.

-¿Debería ser ese camino dialogante el que también continúe la oposición?

-Es que dialogar requiere de dos voluntades y a ratos el gobierno no ayuda. No nos olvidemos que el gobierno dice que le gustan los acuerdos, los diálogos, pero cuando no le gusta algo, los veta. Cuando al Presidente no le gustó lo que hicimos en salario mínimo nos trató de “antipatriotas”; cuando no le gustó lo que estaba ocurriendo con Aula Segura, dijo que había dos tipos de senadores y que los íbamos a conocer esa tarde de la votación. Tengo la disposición, no puedo saber qué va a hacer la oposición. 

Hay temas que requieren un esfuerzo por encontrar puntos de entendimiento”.

-Incluso el ministro Gonzalo Blumel destacó su perfil más dialogante.

-Para mí siempre hay que tratar de generar un espacio, esa es la política. Hay una convivencia en Chile, no hay una guerra. Tengo que usar esas mayorías, cuando las tengo, de manera inteligente y de manera juiciosa y que refleje mis valores. En la oposición al comienzo los pillaron en frío, hubo diferencias respecto de si había que sentarse a conversar o no con el gobierno.

-Usted como miembro de la comisión de Hacienda, ¿cómo evalúa el primer año del ministro Larraín en este segundo paso por Hacienda?

-Al ministro Larraín ya lo conocemos porque este es un gobierno que repite los nombres, se repite el Presidente y se repite el ministro de Hacienda y se repite el senador Lagos Weber (ríe), o sea que ya hemos trabajado con él antes. Es una persona con la cual se puede conversar, pero en temas puntuales siento que le faltó oficio en algún minuto. En el salario mínimo claramente hubo un error de parte de ellos. En el Presupuesto, en cambio, se llegó con otra actitud. Tuvimos una conversación y logramos reasignar los recursos importantes para regiones, para el tema de vivienda y otros temas en infancia.

Le pido un sentido de realidad al ministro de Hacienda y creo que a ratos lo puede ver y no va a apurar el tranco en reforma tributaria”.

-¿Ese “oficio” lo está recuperando ahora en materia tributaria?

-Soy optimista de la señal que tuvo el gobierno. Hoy no es de apurar esa discusión, es de darnos el tiempo para conversar, para discutir, para debatir, para aprobar los puntos de cada uno y para eso valoro que el ministro haya sacado el pie del acelerador, no le ha puesto urgencia al proyecto de la reforma tributaria. Eso me parece sano. Lo ha dicho al ministro Blumel también y se lo hemos dicho: si usted es minoría en el Parlamento tiene que hacer muchos esfuerzos más, que si fuera mayoría para sacar las cosas adelante. Tiene que hacer otro tipo de esfuerzos.

-El gobierno ha dicho que espera dejar aprobada la idea de legislar sobre la reforma tributaria en enero.

-No creo que eso ocurra. Espero que para la reforma tributaria tengamos todo el 2019 para discutirla. Yo no apuraría ese tema. No sé cuándo el gobierno quiere aprobar la idea de legislar, no creo que sea en enero, pero ese no es el tema más relevante. Es que nos demos el tiempo para buscar la mejor fórmula de una reforma tributaria que sea permanente y que no estemos modificándola en un eventual próximo gobierno de la oposición. Le pido un sentido de realidad al ministro de Hacienda y creo que a ratos lo puede ver, y no va a apurar el tranco en eso.

-Si sigue sacando el pie del acelerador como dice usted, ¿podrían terminar en un buen camino?

Lo que quiero decir es que si aceleran el tranco más allá de lo razonable eso no tiene ninguna posibilidad de ver la luz. Si alguien quiere mantener vivo este debate y ver la posibilidad de generar algún tipo de entendimiento vamos a tener que dedicarle tiempo.

Hoy no es de apurar esa discusión, es de darnos el tiempo para conversar, para discutir, para debatir, para aprobar los puntos de cada uno y para eso valoro que el ministro haya sacado el pie del acelerador, no le ha puesto urgencia al proyecto de la reforma tributaria”.

-¿Para eso ya se ha generado un cronograma con el gobierno?

-Ellos están trabajando en este minuto con la Cámara de Diputados, y por lo menos lo que es mi parte del Senado, el PPD, el Partido Socialista, la Democracia Cristiana, el Frente Amplio a través de Revolución Democrática, están trabajando también en sus posiciones y esperamos después arribar a una posición conjunta. El proyecto tiene cosas positivas, dicen que recauda. Bueno, veamos las cosas que recauda, tenemos una discusión de cuánto recauda, pero recauda. Y los temas más difíciles, uno eventualmente podría decir “veámoslo en otra oportunidad, generemos un espacio distinto”. Ya se lo he planteado 10 veces a Larraín, pero no se convence, tal vez se convenza cuando vea que no tiene los votos. A mi juicio este proyecto tiene cosas buenas, cosas necesarias y cosas discutibles. Cosas buenas: la boleta electrónica, impuestos digitales son buenos y necesarios como son el tema del IVA y la boleta electrónica. Cosas que faltan, todo lo que dice relación con rentas regionales o algo en esa área de descentralización, no hay nada.

El proyecto tiene cosas positivas, dicen que recauda. Bueno, veamos las cosas que recauda, tenemos una discusión de cuánto recauda, pero recauda. Y los temas más difíciles, uno eventualmente podría decir ‘veámoslo en otra oportunidad, generemos un espacio distinto’”.

-Justamente los técnicos DC elaboraron algunas propuestas y dicen que no se debe reducir la recaudación fiscal permanente, no empeorar la progresividad del sistema tributario y no debilitar la institucionalidad tributaria. ¿Hay consenso en la oposición?

-Te lo pongo más fácil para que lo entiendan todos, que lo que hoy día recauda el Estado siga siendo recaudado lo mismo. Y dos, que si hay cambios en la forma de tributar, aunque recaude lo mismo, hay que ver quién soporta los impuestos: aquellos que les va mejor en Chile o aquellos que no les va tan bien. La carga tributaria, además, tiene que ser progresiva, tienen que sobrellevarla más aquellos que les va mejor. Lo tercero, cuando se dice no debilitar la institucionalidad tributaria le están diciendo que no tiene que echar para abajo la claúsula antielusión. Eso están diciendo en castellano y todos lo compartimos.

“No quiero reunirme con la oposición a partir del ‘no’, quiero reunirme a partir de una propuesta de decir algo”

-¿Cómo proyecta Convergencia Progresista, esta coordinación entre PS, PPD y PR?

Es una propuesta que ayuda a ir aglutinando fuerzas. Lo que tenemos que hacer en la oposición es ir generando espacios de confianza, espacios de conversación y Convergencia Progresista es un espacio para conversar eso, pero no excluye a nadie. Lo importante es si vamos a tener las condiciones de generar una oposición que tenga una propuesta hacia los chilenos y que esa propuesta sea compartida por nosotros y no sea solamente un mero pacto electoral. Ya no existe la ex Nueva Mayoría, fíjate que es tan patético que hablemos de la ex Nueva Mayoría, ¿puede haber algo más poco atractivo que llamarse ex nuevo? Lo que quiero decir es que lo que veo como oposición en términos políticos es que tenemos que trabajar en el tema de contenidos. Creo que una discusión tributaria en el Parlamento puede ayudar, una discusión sobre la reforma previsional puede ayudar. Si hacemos la pega, tratamos de ver los temas que nos unen y llegamos a una voz con criterios similares, podemos ir haciendo propuestas conjuntas. No quiero reunirme con la oposición a partir del “no”, quiero reunirme con la oposición a partir de una propuesta de decir algo.

Lo importante es si vamos a tener las condiciones de generar una oposición que tenga una propuesta hacia los chilenos y que esa propuesta sea compartida por nosotros y no sea solamente un mero pacto electoral”.

-Usted dice que hay disposición en el sector para conversar, ¿pero se puede generar ese diálogo entre el PC y la DC?

-No sé. Pero creo que si uno quiere realizar cambios estructurales en un país necesita mayoría y con tres tercios nadie va a tener mayoría.

La mayoría tiene que ser con aquellos que compartamos un ideario común y eso es lo que vamos a tratar de hacer. Para eso voy a trabajar, para aglutinar”.

-¿Y esa mayoría tiene que ser con el PC y la DC?

La mayoría tiene que ser con aquellos que compartamos un ideario común y eso es lo que vamos a tratar de hacer. Para eso voy a trabajar, para aglutinar. Por supuesto que nadie está obligado para trabajar de un proyecto, y hay quienes legítimamente pueden creer que el camino de algunos es distinto. Lo que no voy a caer es en la caricatura. Me pasaría de leso de andar pontificando quienes sí y quienes no. Eso lo vamos a ver en el camino. Aquí hay que votar, hay que tomar decisiones en el Parlamento sobre proyectos importantes y ahí lo único que voy a tratar es que no nos conformemos con decir que no, eso es fácil. Queremos que vean que hay una eventual capacidad de conducción sobre ciertos principios compartidos y para eso no lo puedo forzar, ni siquiera soy optimista de que podamos hacerlo en el corto plazo, pero voy a trabajar para eso.

Evaluación positiva: “No me deslumbro, pero tal vez estamos tocando una tecla adecuada”

-De la ex Nueva Mayoría, usted y Heraldo Muñoz fueron los políticos con la mejor evaluación. ¿Cómo se pueden seguir proyectando esos números?

-No saco ninguna conclusión, salvo seguir atinando. Significa que uno está haciendo un trabajo que es bien considerado, lo mismo ocurre con Heraldo o con la Presidenta Bachelet, el Presidente Piñera, Joaquín Lavín. Somos bien transversales. No me apresuro en nada y digo que bueno, pero no me pierdo. Uno está muy bien en la encuesta CEP y después está muy abajo. Yo he vivido todas esas situaciones. No me deslumbro, pero tal vez estamos tocando una tecla adecuada.

Significa que uno está haciendo un trabajo que es bien considerado, lo mismo ocurre con Heraldo o con la Presidenta Bachelet, el Presidente Piñera, Joaquín Lavín. Somos bien transversales”.

-Hace unos meses manifestó su interés en una candidatura presidencial. ¿Estos números lo motivan a continuar por ese camino?

-Modestamente levanté mi mano y dije que estaba disponible para eso. Cuando llegue el minuto de las candidaturas nos desplegaremos. Mientras tanto sigo haciendo mi pega y la encuesta hoy es una, y mañana veremos qué dice la otra encuesta. No deja de ser tener una evaluación positiva sobre todo estando en política.

-El próximo presidente del senado va a ser Jaime Quintana. ¿Como PPD se han coordinado? ¿Por ejemplo en mantenerse como partido por una vía enfocada en el diálogo?

-Primero le deseo mucha suerte a Jaime Quintana. Va a contar con mi apoyo y de muchos de los colegas. Jaime Quintana va a ser un buen conductor del Senado y va a tener un buen diálogo con muchos sectores, más allá de los prejuicios de algunos.

/Entrevista de Javiera Barrueto para El Líbero