Ha pasado una semana desde que los vi celebrando y reírse después de haber ganado una pequeña batalla legal en el proceso judicial que es llevado en su contra, cuando veía esas imágenes me preguntaba ¿Qué celebran estos tipos después del enorme daño que le han hecho a nuestra Institución? En cambio, hoy cuando los veía en esta nueva audiencia de control de la detención cuando les decretaron la prisión preventiva ya no veía esas pequeñas risitas o esas conversaciones entre ustedes, esta vez vi temor y miedo de los que se le viene… ¿y saben qué? Me dio alegría ver esas caras angustiadas porque de algún modo siento que de forma muy pequeña en algo se enmienda todo el daño que han causado.
Ustedes hasta ayer compartían conmigo el mismo uniforme, fuimos a la misma escuela y talvez tuvimos los mismos instructores, esos instructores que en las cuentas de retretas nos hablaban de lo probo y honrado que debía ser un Carabinero, los que siempre nos señalaron que a la institución uno entraba por vocación y que en ningún caso nos íbamos a hacer ricos, pero si tendríamos  un sueldo digno que nos iba a permitir vivir de esa misma forma.
Me los imagino a ustedes sentados en la comodidad de sus oficinas recibiendo y transfiriendo ese dinero mal habido…ese mismo dinero que se requiere para reparar o construir Cuarteles para que nuestros Carabineros no pasen las necesidades en su diario trabajo, que saben ustedes que es trabajar de noche, sentir frio, hambre o el cansancio de esas largas y extenuantes jornadas de trabajo.
No saben lo difícil que es colocarse hoy nuestro verde uniforme y salir a la calle a darle la cara a la comunidad, esa comunidad a la cual nos debemos conforme a ese juramento de servicio que hacemos cada uno de los Carabineros ante dios y la patria y que tiene como fiel testigo principalmente nuestros padres. Si señores a pesar de la difícil tarea que nos han dejado no siento vergüenza de usar mi uniforme, la vergüenza la tienen que sentir ustedes, sus padres, sus esposas y sus hijos, por haber  criado o tener que vivir junto a una persona que no posee valores, que no tiene moral ni ética, que es egoísta, ambicioso y codicioso.
Espero que mis palabras le puedan llegar a cada uno de ustedes rufianes institucionales, nunca vuelvan a pisar alguno de nuestros cuarteles, nunca vuelvan a decir que alguna vez fueron Carabineros porque a la luz de los hechos creo que jamás se sintieron el Carabinero que me siento yo.
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