Después de meses de suspenso, la noche del martes el ex Presidente Sebastián Piñera anunció en medio de un acto, realizado en la explanada del Museo de Historia Natural, en el Parque de la Quinta Normal, que estaba disponible para enfrentar nuevamente un desafío presidencial.

Rodeado por ex colaboradores, alcaldes y los presidentes de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, y RN, Cristián Monckeberg, y otras figuras públicas como Erika Olivera y el minero Mario Sepúlveda, el ex Presidente leyó un discurso de alrededor de 40 minutos donde esbozó su proyecto y criticó al gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y el clima político que se vive en el país.

El acto, que contó con una cuidada producción técnica y logística, ha sido alabado por distintos sectores e incluso se ha comparado con el impacto que generó la llegada de Bachelet a Chile en 2013 para competir en la contienda por La Moneda. En ese contexto, en conversación con “El Líbero”, el ex director subrogante de la Secom -hasta julio de 2015-, Carlos Correa Bau, sostiene que “desde el punto de vista técnico, el acto fue muy profesional, estuvo muy bien hecho”. Además, quien fuera parte del comando de la Presidenta Bachelet agrega que “evidentemente él tiene la decisión tomada de correrse hacia la derecha”.

– ¿Qué le pareció en términos generales la puesta en escena del anuncio del ex Presidente Piñera?

– Desde el punto de vista técnico, el acto fue muy profesional, estuvo muy bien hecho. Pensado para el noticiario de la noche, se notaba la mano de (Reinaldo) Sepúlveda -que es una persona que sabe mucho de televisión y que lo hace bien-, la puesta en escena fue tomada del formato americano, de un candidato rodeado de gente, no de uno separado de la gente. Todo eso, perfecto. Fue un acto muy pensado y en cuanto al discurso, tuvo bastantes cosas novedosas y bueno.

– ¿Qué debilidad vio?

– Lo primero es que ellos no previeron que Beatriz Sánchez se podía sumar a la agenda, de hecho, no se prepararon para un evento de ese tipo; quizás pensaron que iba a haber una “funa” o algo así, que era algo que podría haber sido menos. Y esto en las redes sociales provocó que los opositores a Piñera “se lo comieran”. La debilidad, al igual que en su Gobierno, fue el manejo de las redes sociales, fue su debilidad en comunicaciones; sigue estando al debe en esa parte y se notó ayer. La agenda se la tomó otra cosa, y la gente se empezó a burlar y en las redes sociales los tweet sobre Piñera se vieron disminuidos, los otros fueron más ingeniosos y pudieron derrotarlo. Lo otro es que la decisión del logo de esta campaña es igual al de Trump. Yo no sé si eso es exitoso, porque Trump es un antipolítico y Piñera no lo es, Piñera es un político. Fue senador, Presidente, líder de un partido, no es Donald Trump.

– ¿Qué le pareció el discurso?

– El discurso estuvo bastante bien. Evidentemente él tiene la decisión tomada de correrse hacia la derecha y el discurso está acorde con su decisión, pero fue bueno.

– Hay algunos que han dicho que en términos de puesta en escena, se pareció a cuando la Presidenta Michelle Bachelet llegó a Chile en el inicio de su campaña. ¿Qué le parece?

– Probablemente el paralelo lo hacen con su discurso en el acto de El Bosque, probablemente Piñera buscó tener un efecto parecido, pero el acto de El Bosque fue un poco más improvisado, no tan producido como este. Además, en esa oportunidad más que el evento en sí, fue el discurso lo que llamó la atención y también las expectativas que había, porque la Presidenta no había hablado. Entonces son cosas muy distintas. Pienso que en lo que se parece, es que en el discurso de El Bosque, al igual que este, se tenía pensado un formado para el noticiario. Pero en cuanto a la producción no, este (acto de Piñera) fue mucho más y además de eso, Piñera se corrió mucho hacia la derecha, no plantea la construcción de un nuevo modelo, sino que lo que plantea es retomar la senda del crecimiento, hacer una segunda parte mejor que la primera y no es malo, para sus electores funciona bien y para la opinión pública también.

– ¿Se puede hacer una comparación entre el ex Presidente Piñera hoy y lo que fue la Presidenta Bachelet en su campaña? Más allá de la popularidad…

– Ella en su campaña se corrió hacia la izquierda y Piñera ayer lo hizo hacia la derecha, en eso se parecen. Pero en la campaña son distintos, lo que ideólogicamente plantean y en la forma en que dicen las cosas. Bachelet nunca dijo que iba a ser una Bachelet 2, ella dijo que iba a hacer una cosa distinta, incluso se le cambió el nombre a la coalición. En tanto, Piñera es claro y dice exactamente “corregir los errores y recuperar el rumbo”, que cree que en su gobierno se hacían bien las cosas, y que se cometió un error con la Nueva Mayoría. Él propone recuperar lo que se hacía durante su gobierno. Funciona, porque eso le asegura el voto duro de derecha y con eso él está ganado, pero ojo, no es Bachelet, ella propuso hacer algo distinto.

– Estaban presentes los partidos políticos, los alcaldes, ex ministros, ¿cambió el mensaje?

– Yo creo que metió a los partidos políticos porque el mensaje que está mandando es que va a ser el candidato de la derecha clásica versus el distanciamiento que tuvo de ellos en su gobierno, lo cual le trajo varios conflictos. Ahora va a gobernar con los cómplices pasivos.

– ¿Eso le suma o le resta?

– Le conviene, porque como la izquierda está tan disgregada entre la Nueva Mayoría y la crisis que tiene y el Frente Amplio… que efectivamente va a provocar daño. En una elección de voto voluntario si toda la gente de derecha va a votar por Piñera, él gana muerto de la risa. Entonces la estrategia ganadora de él es asegurar el voto de derecha, por eso usa la expresión de que los caminos son dos: insistir y profundizar en las reformas o corregir el rumbo. Él lo que necesita es que la derecha vaya a votar y ese discurso funciona bien para eso.

– Al acto también fueron ciudadanos como Erika Olivera, y dos de los 33 mineros, entre otras “celebridades”. ¿Le da eso un toque especial?

– Está muy bien hecho. Desde el punto de vista de las comunicaciones funciona muy bien, pero reafirma la idea de que lo que Piñera quiere hacer es volver a retomar el gobierno que dejó. Por eso hace estas evocaciones de éxito de su gobierno anterior, cosa que Bachelet no hacía. (Bachelet) en su discurso de campaña pocas veces hizo referencia a su gobierno anterior, más bien hizo referencia a lo que estaba pendiente.

– Una de las criticas permanentes que ha recibido tiene que ver con que es un hombre de negocios y ayer él habla de su trayectoria como político ¿Quiere ser reconocido de esa forma?

– Lo hace para decir que él es un hombre de derecha: que fue senador por la derecha, ha sido dos veces candidato presidencial de la derecha y que es una figura política de la derecha. Lo que necesita él es que la gente de derecha vaya a votar. Si el 30% o el 20% que lo apoya en las encuestas -que es el numero tradicional del votante de derecha-, va a votar en la elección, Piñera gana sin ninguna dificultad. Acordémonos que al frente tiene a la Nueva Mayoría destrozada, y al Frente Amplio con hambre de lobos comiéndose los restos de la Nueva Mayoría. Entonces tiene al frente una división no menor, tiene a Javiera Parada disparándole al Partido Comunista, tiene una división fuerte en la izquierda, entonces al existir el voto voluntario sólo necesita que la gente de derecha vaya a votar, con eso pasa a segunda vuelta cómodo y la gana también.

– Gran parte de los personeros de Chile Vamos estuvo presente en el acto de ayer. ¿Cree que han logrado generar una actitud de unidad en torno al ex Presidente?

– Yo creo que sí. Pienso que la derecha no tiene hace mucho tiempo un plan b. Efectivamente que la gran mayoría de los políticos de derecha están con él; y Ossandón y Kast no tienen ninguna posibilidad frente a Piñera. La derecha está completa con él, Ossandón y Kast sólo tienen posibilidades en la medida que puedan aumentar la base electoral.

– ¿Cuánto le afecta eso a la Nueva Mayoría?

– Primero, el excesivo triunfalismo le puede jugar una mala pasada, porque en Chile el voto es voluntario y si la gente no va a votar -por mucho que estés bien en las encuestas-, pierdes. Pero de todas maneras, la fortaleza que mostró la derecha evidentemente pone a la Nueva Mayoría en una situación complicada. Y nuevamente, la NM tiene la amenaza real del Frente Amplio y la derecha no tienen ninguna, no hay en la derecha una amenaza así, José Antonio Kast no es una amenaza para Piñera, como sí es el Frente Amplio para Guillier.

– En cuanto al discurso, a diferencia de lo que es el Presidente Piñera, esta vez no dio cifras. ¿Qué le parece? 

– Personalmente encontré bueno el discurso, pero sentí que está hecho para llegar al corazón del votante de derecha. Piñera no se puso a hablar del humanismo cristiano, no se puso a hacer los inventos que hizo la vez pasada, por si agarraba otros votantes, sino que fue directo al votante de derecha y le habló con un lenguaje que le gusta a la gente de derecha, usando incluso la metáfora que le gusta a la derecha, la de la retroexcavadora -le intenta atribuir la retroexcavadora al gobierno, cuando en realidad es una frase del senador Quintana-, le habló a ese votante. Ahora, yo creo que terminar su discurso aludiendo al Padre Hurtado y a Patricio Aylwin son cosas más del corazón de él; nunca va a dejar de ser un democratacristiano infiltrado en la derecha, como lo he escuchado en mucha gente de derecha.

– Si bien en su discurso toca el tema de la política y los negocios y entrega algunos principios, no da detalles del fideicomiso que todo el mundo está esperando… ¿Cuánto le puede afectar? ¿Va a ser un flanco durante toda la campaña?

– Yo creo que va a ser un flanco durante toda la campaña. Hay gente que dice que esto no le afecta, pero yo creo que sí. Las revelaciones impidieron que él creciera más, lo dejaron estacado. Acordémonos que cuando apareció lo de Exalmar el bajó, lo que pasa es que después volvió a subir. Eso lo dice la Cadem, que cuando sucede lo de Exalmar baja sostenidamente, pero después de los incendios, él sube. Y sube con los incendios porque sube por contraste, o sea entre Piñera y sus negocios y el país quemándose y el Súper Tanker que no llega, no hay por donde perderse, la gente quiere que se apaguen los incendios. De todas maneras las revelaciones van a seguir apareciendo durante toda la campaña.

– Los alcaldes estuvieron presentes ayer y según ha trascendido tendrían un rol en esta campaña. ¿Busca tener una actitud más cercana a la gente?

– En un grupo de alcaldes de derecha, de gente de derecha, no hay alcaldes independientes, yo vi sólo a alcaldes de derecha; En las elecciones municipales, los candidatos independientes sacaron el 15% de los votos, y hay en Chile más de 20 o 30 alcaldes independientes, yo no vi ninguno ayer; lo cual está bien, Bachelet hizo lo mismo, acordémonos que cuando ella llegó la recibió Carolina Tohá y Johnny Carrasco, y está bien. Es como se hacen las campañas, desde el punto de vista técnico y de la comunicación política, está bien hecho, pero no es que esté buscando ciudadanos que nadie conoce, lo que busca es el votante de la derecha tradicional que votó por el alcalde y que ahora tiene que votar por el Presidente.

– Cecilia Morel estuvo presente ayer. ¿Debería tener un rol más preponderante en esta campaña?

– Ella siempre ha sido una muy buena compañera, la vez pasada también tuvo un rol bien importante. Ella lo humaniza, es capaz de generar mucha más cercanía que Piñera. Uno de los grandes problemas que tiene (Piñera) es su debilidad en los atributos blandos y ella tiene muchos y muy buenos. Además de eso, demostró que es una muy buena gestora de proyectos, Elige Vivir Sano es una de las cosas buenas que se han hecho en este país y ella lo sacó adelante, ella es puro beneficio.

Entrevista de Carmen Novoa para El Líbero

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