El expresidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, abordó la situación que enfrenta el gobierno tras la aprobación en el Congreso del retiro anticipado de fondos de AFP y sostuvo que el senador Andrés Allamand es una buena carta para ocupar el ministerio del Interior en medio de las especulaciones sobre un nuevo cambio de gabinete.

“Me gusta Andrés Allamand (…) Sebastián Piñera tiene que enfrentarse a un ministro del Interior que sea capaz de decirle: ‘Presidente esto no está siendo bien conducido y usted se equivoca”, sostuvo.

En esta línea agregó que el senador “ha tenido el coraje de defender las cosas esenciales estos últimos meses con mucha personalidad, a puro costo. Me gustan los políticos que asumen costos y ahí no me pierdo ni un minuto”.

“El gobierno está arrinconado por una porción muy amplia de la izquierda que está montando un golpe de Estado”

Larraín también sostuvo que “el gobierno está arrinconado por una porción muy amplia de la izquierda que está montando un golpe de Estado”.

A su juicio la “paralización” que enfrenta el gobierno -tras la aprobación del retiro anticipado de los fondos de AFP con votos del oficialismo- no solo es responsabilidad del Ejecutivo, sino también de un sector de la oposición.

Larraín insistió en que aquí “hay un intento de golpe de Estado, está en curso un golpe de Estado que se está desarrollando paulatinamente” (…) que el gobierno no reaccione no necesito decirlo, pero cero colaboración del otro lado”.

Para el extimonel de RN, la “única luz al final del túnel” es que recapacite “la porción de la izquierda chilena que gobernó sensamente durante 20 años” y que “no se deje pautear por la franja izquierdoza que los tiene completamente hipnotizados”.

Consultado si el Frente Amplio o el Partido Comunista estarían “controlando el país”, Larraín contestó que “ellos están dirigiendo un proceso de lato desarrollo, que está en curso hace ya varios meses (…) nosotros entramos en este proceso (pandemia) luego de cinco meses de revueltas callejeras que fueron organizadas desde la izquierda (…)”.

“La izquierda no condenó la violencia como debía y ahí hay un asomo de manotazo que comenzó a mediados de octubre y siguió progresando”, sostuvo Larraín.

“Insatisfacción habrá siempre. Que eso justifique un reventón como el del año pasado, a mí me parece que no es el caso. En todo esto se observa una cuestión que es que lo político, el trajín parlamentario, ha pasado a tener una relevancia enorme y se olvida una cuestión fundamental y es que en Chile hay mucha gente desempleada y es necesario reactivar la economía para que esas personas empiecen a vivir un poco mejor”, comentó.

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