2019 se presenta como un año trepidante para los amantes de la astronomía. Las cuadrántidas, la primera lluvia de estrellas del ciclo, nos acompañó desde Año Nuevo (con su pico máximo en la madrugada del 4 de enero), pero los platos fuertes en el cielo no se dejarán de suceder: eclipses solares, lunes e incluso… ¿superlunas de sangre de lobo?

Te ofrecemos una guía para que no te pierdas ninguno de los fenómenos astronómicos más importantes del año que acabamos de estrenar.

1. 21 enero: ¿Una superluna de lobo de sangre?

La Luna, teñida por un eclipse total, el 28 de septiembre de 2015
La Luna, teñida por un eclipse total, el 28 de septiembre de 2015

Ríos de tinta (la mayoría electrónica) han corrido acerca de la « superluna de lobo de sangre» de la que disfrutaremos el próximo 21 de enero. Aunque el nombre suena a leyendas y está revestido de una epicidad notable, lo seguro es que ese día se podrá ver un eclipse total de Luna. Lo de «superluna» viene porque ese momento es el de máximo acercamiento del satélite a la Tierra, por lo que se verá ligeramente más grande, aunque casi de forma imperceptible. A las 18.12 del próximo 21 de enero, el satélite, en fase de Luna llena, quedará completamente envuelto en un manto rojizo o anaranjado. Este fenómeno será visible desde América el Norte, América del Sur, oeste de Europa y África. Se podrá ver en su fase parcial una hora antes y otra después de las 18.12 horas.

Muchas han sido las voces que han criticado el bautizo de este fenómeno, cuya nomeclatura es más pseudocientífica que otra cosa. «Los científicos y los astrónomos no le llaman a estos eventos comunes lunas de sangre, al menos no en serio», escribe Ryan F. Mandelbaum en Gizmodo. A pesar de todo, el término se ha popularizado enormemente en los últimos años en medios y redes sociales, y de seguro leeremos muchas veces el rimbombante nombre.

Aparte del nombre, su importancia radica en que será el último eclipse lunar total que adornará los cielos de la Tierra hasta el 26 de mayo de 2021.

2. 23 de abril: la Luna se une a Júpiter

Júpiter en una imagen tomada por la sonda espacial Juno
Júpiter en una imagen tomada por la sonda espacial Juno

Durante la noche del 23 de abril será posible ver la conjunción de la Luna gibosa menguante junto con el brillante Júpiter muy cerca. Se trata de un espectáculo visible a simple vista, pero que puede observarse en todo su esplendor con un telescopio o incluso con prismáticos.

3. 6 de mayo: la lluvia de las Eta Acuáridas

Eta Acuáridas sobre el Monumento Nacional de la Torre del Diablo (EE.UU.)
Eta Acuáridas sobre el Monumento Nacional de la Torre del Diablo (EE.UU.)

Todo el mundo conoce las famosas Perseidas o las Gemínidas, pero 2019 adelantará el espectáculo -con permiso de las Cuadrántidas- a mayo. Las Eta Acuáridas, que se podrán ver el 6 de mayo de 2019, tienen su origen en los pequeños fragmentos, meteoroides, desprendidos del famoso cometa Halley (1P/Halley), que gira alrededor del Sol cada 76 años. Su último paso cerca de la Tierra fue en el año 1986.

El punto del cielo donde parecen «nacer» los meteoros, su radiante, se encuentra situado en la constelación de Acuario. Por ello, los observadores situados en el Hemisferio Sur serán los que disfruten de un mayor número de estrellas fugaces. Aunque la Luna nueva de ese día proporcionará una vista mucho más despejada del cielo.

4. 2 de julio: eclipse solar total

El próximo 2 de julio de 2019 la Luna pasará entre la Tierra y el Sol, creando un asombroso eclipse solar total que podrá ser visto desde el Pacífico Sur, Chile y Argentina.

El fenómeno tendrá lugar entre las 17:55 a 22:50 hora peninsular española -por lo que en nuestro país no apreciaremos el espectáculo-, aunque su punto álgido se registrará a las 19.23 horas, cuando el Sol esté cubierto durante dos o dos minutos y medio como máximo.

5. 16 de julio: eclipse lunar parcial

Como si el cielo nos regalara la celebración, coincidiendo con el 50º aniversario de lanzamiento del Apolo 11, este 16 de julio de 2019 se producirá un eclipse lunar parcial.

A partir de las 18:43 UTC la sombra de la Tierra se deslizará sobre el disco lunar y oscurecerá el brillo de nuestro satélite. Esta vez sí que podremos observar el espectáculo, del que también serán partícipes el resto de Europa, Suraméricia, África, Asia meridional y Australia. El eclipse durará la friolera de 5 horas y media y en su pico cubrirá casi el 60 por ciento de la Luna llena.

6. 11 de noviembre: el «paseo» de Mercurio

Tránsito de Mercurio por delante del Sol
Tránsito de Mercurio por delante del Sol

Si bien el fenómeno no es apreciable a simple vista, los afortunados que tengan acceso a un telescopio podrán disfrutar el día 11 de noviembre de 2019 del tránsito del planeta Mercurio sobre el Sol. Su círculo cruzará el astro rey en cinco horas y media, desde las 12:35 UTC hasta las 18:04 UTC.

Si el tiempo lo permite, el tránsito será visible desde muchas zonas de la Tierra: el continente americano, Europa, África y Asia occidental. Sin embargo, se recomienda precaución, ya que es peligroso mirar directamente al Sol, por lo que hay que utilizar un filtro solar adecuado para el telescopio. Este evento no se volverá a repetir hasta 2032.

7. 26 de diciembre: eclipse solar anular o «anillo de fuego»

Eclipse solar angular
Eclipse solar angular

La Tierra podrá disfrutar de una nueva ocasión en el año 2019 para ver desaparecer al Sol, aunque no lo hará por completo, sino que se producirá un impresionante efecto de «anillo de fuego» que aumentará la espectacularidad del momento. Sin embargo, una vez más, este eclipse solar anular nos pilla lejos: solo podrá verse en Oriente Medio y Asia el 26 de diciembre.

Para los afortunados, el fenómeno comenzará a las 3:34 UTC, aunque para presenciar el fenómeno de forma segura es necesario utilizar gafas especiales para eclipses con un filtro solar adecuado.

8. 28 de diciembre: despiden el año la Luna y Venus

Venus brillará en el firmamento junto a la Luna
Venus brillará en el firmamento junto a la Luna

Para acabar bien el año, el cielo regala un emparejamiento de la Luna gibosa creciente y Venus, que mostrará un vistoso dúo al atardecer. Un espectáculo que se puede observar a simple vista.

/psg