En la última encuesta de Sofofa-Cadem, realizada en enero, la confianza en las empresas mantiene el deterioro registrado a partir del caso de colusión de CMPC de octubre de 2015. Así, un 43% asigna una buena nota (entre cinco y siete) a la confianza que tiene en las compañías.

No obstante, supera por lejos la baja confianza en las instituciones del Estado. Solo el 22% pone nota entre 5 y 7 a la confianza en el Gobierno; 24%, a Tribunales, y 13%, al Congreso (ver infografía).

Lo relevante de este estudio, sostiene Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos y Estudios Cuantitativos de Cadem, es que instituciones de los tres poderes del Estado (Judicial, Ejecutivo y Legislativo) tienen los niveles de confianza más bajos, lo que habla de la crisis de confianza por la que atraviesa el país.

El índice general de confianza en las instituciones marcó un 40% en promedio, que es levemente superado por la empresa, donde es necesario seguir trabajando, pero, sostiene Izikson, la distancia evidente que tiene la opinión pública de las instituciones del Estado muestra un llamado urgente a un proceso de modernización.

El estudio abarca una muestra de 1.025 hombres y mujeres de 73 comunas urbanas casos (735 entrevistas telefónicas y 290 en forma directa), y se llevó a cabo desde el 26 de enero al 3 de febrero de 2017.

Carabineros y Fuerzas Armadas aparecen como las instituciones con mayor grado de confianza, pero en la encuesta no están incorporados los efectos de los acontecimientos que han afectado a ambas instituciones, precisó el ejecutivo de Cadem.

Desde que en julio de 2015 se inició esta medición, la confianza en las empresas alcanzó un peak de 51% en octubre de 2016, pero cayó en diciembre de este año a 41% por los casos de colusión y no se ha podido recuperar en forma significativa.

Un 48% de los encuestados estima que la imagen de la empresa ha empeorado; un 36%, que se ha mantenido igual, y 16% piensa que ha mejorado. En cuanto a las expectativas futuras, un 41% cree que se mantendrá igual; 30%, que mejorará, y 27%, que va a empeorar.

El nivel de confianza en los sindicatos llega a un 42%, frente a un 45% en julio de 2015, mientras que la confianza en los gremios sindicales bajó de 40% a 30% en el mismo período.

En el caso de los gremios empresariales, el nivel de confianza se mantiene en un 33%, igual que en 2015. La lectura de Izikson es que el desafío de construir confianza está en las grandes empresas representadas por los gremios y no tanto en las pymes, que son más cercanas al público en general.

Isapres, con 23%; el Transantiago, con 19%, y las AFP, con 14%, exhiben los niveles más bajos de confianza en los servicios. Los más altos están en las universidades públicas, con 71%; centros de formación técnica e institutos profesionales, con 67%, y clínicas y universidades privadas, 55%.

Descentralización

Más allá de las confianzas, en las últimas mediciones, Sofofa y Cadem han incorporado desafíos relevantes para la empresa. Primero fue mujeres y empresa, luego la discriminación y esta vez el regionalismo y descentralización, detalla Ignacio Guerrero, subgerente de desarrollo regional del gremio.

En Santiago, el 9% menciona como tema a reforzar la descentralización; en el norte del país, un 19% de los encuestados; en el centro, un 14% y al sur, un 15%.

Sin considerar Santiago, dar incentivos para que profesionales y técnicos vayan a regiones es la principal medida que se requeriría para el desarrollo regional, con un 41% de las preferencias, mientras que la elección directa de intendentes capta un 22%.

Sobre el lugar que recomendarían para vivir, un 69% del total de encuestados dijo que cualquier lugar, menos la Región Metropolitana.