Al interior del Gobierno hay “optimismo” respecto a que se apruebe la idea de legislar el proyecto de Modernización Tributaria. Sin embargo, y tal como lo mencionó el ministro secretario general de la Presidencia, Gonzalo Blumel, “la expectativa es que en marzo se vote” y no en enero como se pretendía inicialmente.

Así, y después de que la oposición entregara un documento con ocho condiciones para iniciar la tramitación de la reforma, el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio, Alfonso Swett, reiteró su preocupación respecto al atraso en la tramitación del proyecto e indicó que se trata de una iniciativa clave para enfrentar la “volatilidad” e “incertidumbre” del panorama económico internacional.

“Nosotros proyectamos inicialmente un 2019 con un crecimiento en torno al 3,8%, entendiendo que el 2019 va a ser un año de bastante incertidumbre y volatilidades internacionales, por lo tanto esas cifras las vamos a tener que ir revisando constantemente”, dijo el líder empresarial.

Por lo anterior, consultado por qué señales debían darse a nivel interno para no tener que corregir a la baja dicha proyección, Swett enfatizó: “Lo más importante es que llevamos un año esperando la reforma tributaria con mucha paciencia (…) y creo que los tiempos ya llegaron para que, en definitiva, demos un impulso a la inversión desde el sistema tributario y también certeza jurídica para realizar inversiones”.

– ¿Entonces lo ideal sería aprobar la idea de legislar el proyecto en enero?

“Lo urgente, más que lo ideal”, respondió. Por su parte, el presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Bernardo Larraín Matte, volvió a marcar su posición respecto a la necesidad de que el proyecto incluya una rebaja a los impuestos de las empresas y coincidió con que “aprobar la idea de legislar es urgente, mientras antes mejor”.

“No hay que perder la inspiración inicial de la reforma, no sólo la inspiración del proyecto del Gobierno, sino que la inspiración que todos los sectores expresaron en las campañas presidenciales, que es la importancia volver a poner el crecimiento en el centro de la discusión (…) y para ello es necesario un sistema tributario moderno del siglo XXI”, dijo el empresario.

Sin embargo, Larraín Matte cree que “a ratos parece que se olvida esa inspiración”. Lo anterior, porque “no hay duda de que hay dudas legítimas (respecto al proyecto) (…) pero los sectores políticos deben franquear su posición (…) y no que simplemente rechacen la idea de legislar sin decir cuál es la alternativa que tienen”.

En ese sentido, el presidente de la Sofofa destacó que el ahorro y la inversión deberían ser el tema central de la discusión, tal como lo ha sido “en el 100% de las modernizaciones tributarias que han ocurrido en el 100% de los países de la OCDE”.

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