En un comunicado oficial, el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, informó que no seguirán las relaciones diplomáticas con Venezuela luego de la investidura del dictador Nicolás Maduro hace un par de horas y que ha generado el repudio mundial.

Benítez, afirmó que las delegaciones políticas venezolanas en su país dispondrán de un plazo prudente para retirarse de tierras guaraníes y que los diplomáticos paraguayos deberán regresar inmediatamente de Venezuela. Con esto, Paraguay se une a países como Perú que también informó del quiebre diplomático con la dictadura de Maduro.

El presidente paraguayo añadió que la embajada venezolana se cerraría y que se les prohibiría el ingreso al país a diplomáticos de ese país, aunque aclara que “no afecta al pueblo venezolano, sino única y exclusivamente a los funcionarios de un gobierno cuya legitimidad de origen la República del Paraguay no reconoce”.

Benítez es enfático al señalar que él manifestó que “no seríamos indiferentes al dolor de los venezolanos. El respaldo al pueblo de Venezuela debe ser real, es fundamental honrar lo que decimos con hechos concretos. Ese pueblo necesita nuestro apoyo sincero efectivo y claro”. Además, instó a otros países a expresarse “con hechos concretos a favor del pueblo venezolano”.

Aquí un extracto del comunicado

El Paraguay, en consonancia con los principios de derecho internacional de no intervención y autodeterminación de los pueblos, ajusta su accionar a la premisa de que la crisis política en Venezuela es de índole interna y que corresponde a los propios venezolanos resolverla.