Esta operación se ha montado en tiempo récord. Ha dado cuenta de la celeridad y urgencia que requiere”, afirmó Alfredo Mascareño, gerente de protección contra incendios forestales de la Conaf, tras la llegada a Chile del avión antiincendios más grande del mundo, el Boeing 747-400 Supertanker, cuya operación donó la chilena Lucy Ana Avilés.

Sin embargo, la celeridad y urgencia no ha sido precisamente lo que ha caracterizado la historia de la llegada del avión que ayudará a combatir el peor incendio en décadas en el país. El propio Mascareño cuestionó sistemáticamente la utilidad de dicha aeronave durante las últimas tres semanas.

El avión tiene una capacidad de 73 mil litros de agua, muy superior a los 3 mil litros que tienen las aeronaves de mayor capacidad que utiliza la Conaf para combatir el fuego en las cientos de miles de hectáreas quemadas entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos.

Las primeras operaciones que realizó el avión en la zona siniestrada fueron calificadas como “exitosas” por el comandante Alex Alarcón de bomberos.

Conaf hace tres semanas: “Es irresponsable plantear ilusiones de aeronaves que no vamos a  poder utilizar”

alfredo-mascareno“Es irresponsable plantear ilusiones de aeronaves que no vamos a poder utilizar. Los lanzamientos en aviones grandes son rectos y muy altos para nuestra topografía”, aseguró en entrevista con la radio Infinita el 3 de enero pasado, cuando recién aparecían los incendios de Valparaíso y en redes sociales varias personas comenzaban a pedirle a la Conaf que trajera aviones más grandes.

En su extensa explicación en esa entrevista, Mascareño argumentó que ese Boeing sólo puede utilizar las pistas de Santiago, Concepción y Temuco, que  no puede volar a baja altura y no tiene una baja frecuencia de carga.

“Hay muchas personas que han aparecido hablando de los grandes aviones, pero para poder operar se requieren pistas grandes para poder cargarlos en tierra (…) Nuestros aviones pueden lanzar a 15 metros de altura e incluso menos. Es un tratamiento quirúrgico. Desde el punto de vista técnico estoy totalmente convencido”, dijo el gerente de Conaf hace tres semanas a dicha radio.

Dos días después, el 5 de enero, consultado nuevamente por la aeronave, Mascareño la desestimó por el tamaño de las pistas del país y su precio, postura que mantuvo hasta este lunes 23, un día antes de que Conaf finalmente aceptara recibir  la nave que no tendrá costo para el Fisco.

“Un avión como ese opera cada 40 minutos en un incendio forestal y un helicóptero cada diez minutos (…) Entonces si yo tengo un avión que me tira 3.000 litros de agua y me lo tira de forma precisa y regulada, con la velocidad que necesito y a la altura que necesito, estando coordinado con los equipos de tierra, efectivamente va a ser exitoso”, señaló la autoridad de Conaf.

Conaf: “Tenemos la certeza de que funciona”

Pero recién el martes la Conaf decidió recibir la aeronave, aunque con ciertos resguardos, y autorizó su funcionamiento por apenas dos días. “Queremos verificar en terreno su efectividad. Esta es una oferta que nos hacen, no es una demanda que hicimos”, dijo ayer el director nacional de la Conaf, Aarón Cavieres.

Ayer cambió su versión y enfatizó que “tenemos la certeza de que funciona”, y admitió que “se presentaron dificultades, (ya que) parte de la discusión era evaluar la funcionalidad” pero que quieren “agilizar el proceso para que el avión pueda operar sin ningún problema”.

Donante del avión: “La Conaf puso mucha resistencia”

lucy-ana-avilesPrecisamente la actitud inicial de la Conaf llevó a la donante de la aeronave, la chilena Lucy Ana Avilés, residente en Colorado, Estados Unidos, a denunciar que la autorización “se demoró bastante porque la Conaf puso mucha resistencia”, y admitió que se logró el permiso “gracias a que presionamos mediante redes sociales”.

El avión Supertanker ha combatido con éxito incendios en Israel y Australia y cuenta con tecnología única en el mundo. “Esto es una donación y no es una cosa de competir entre aviones y helicópteros: agarremos todos, coordinemos y ayudemos a apagar estos incendios”, pidió la psicóloga chilena, quien también contactó a la Subsecretaría del Interior, la Onemi, la FACh, diputados y senadores.

Sin embargo, el representante en Chile de la empresa dueña del avión, el economista Dieter Linneberg, director ejecutivo del Centro de Gobierno Corporativo de la Universidad de Chile, aclaró que el Boeing “no es una varita mágica, viene a complementar el trabajo hecho por Bomberos y brigadistas de la Conaf.

Linneberg, quien laboró como asesor de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) entre 2000 y enero de 2007, dijo que serán lo más eficientes y rápidos posible, y  destacó que la aeronave ha dado muestras de su eficacia en megaincendios en Israel.