En la competencia por lograr diseños más novedosos y números más altos que los distingan del resto, un estudio ideó un edificio con forma de U que burlaría reglas edilicias de Nueva York y cambiaría su firmamento notoriamente.

The Big Bend (un juego de palabras entre la famosa torre británica para formar “La gran curva”) promete ser el edificio más largo del mundo. Imposibilitados de lograr la estructura más alta, optaron por buscar ser los más extensos.

El innovador concepto del estudio Oiio fue ideado en el afán de exprimir lo permitido por las normas locales, sin perder la idea de prestigio. “¿Qué pasa si sustituimos altura por largo? ¿Si nuestros son edificios son largos en vez de altos?”, se preguntaron. Por ello, el edificio sale de la calle 57 y vuelve al concreto en la misma cuadra (elevándose por sobre otro edificio), sumando así 4.000 pies (1.219 metros).

“Si logramos darle la curva a nuestra estructura, no tendremos que esquivar las reglas”, ironizó el estudio.

Los arquitectos proyectan tener un sistema de ascensores que pueden viajar, además de verticalmente, en curva y horizontalmente. “El sistema cambiante de rieles permite conectar en la base y en la cima para tener un sistema continuado”, explicaron.

Para el estudio, el Big Bend se puede convertir en una solución para los límites de la ciudad y así lograr acoger a más residentes. “Hay una innegable obsesión en Manhattan en ser vistos. El edificio tiene que, literalmente, resaltar entre el resto”, aseguran.