En la edición del 8 de enero se publicita el homenaje en que el Presidente de la República preside la conmemoración de los 40 años del conflicto del Beagle que casi ocasionó un confronte bélico con la hermana nación Argentina en 1978.

En la ceremonia pertinente, el primer mandatario condecoró a 30 veteranos que pertenecieron al Ejército, Armada y Fuerza Aérea por su labor en el difícil momento que vivieron. En parte de su alocución expresó que los chilenos tenían una deuda de gratitud con los soldados, marinos y aviadores que hace 40 años estuvieron dispuestos a entregar lo mejor de sí mismos, junto con condecorarlos.

Sin embargo, se omitió, se ignoró o no se consideró conscientemente la actuación indesmentible como combatientes y policía militar de miles de jefes, oficiales y personal subalterno de Carabineros de Chile que estuvieron destacados en primera línea, sufriendo los mismos rigores que los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Valga recordar los testimonios de los generales de Ejército Nilo Floody y Alberto Tagle. Este último, recientemente, recordando aquel acontecer, ha expresado: “me siento orgulloso de haber tenido la oportunidad profesional de tener bajo mi mando unidades de Carabineros de Chile en la primera posición de combate”.

Carabineros de Chile, luego de su prestigioso transcurrir de más de 90 años de existencia -independientemente de las vicisitudes actuales-, no se merece esta grave omisión de parte de quien o quienes organizaron este recuerdo y homenajes.

Carta al diario El Mercurio de Manuel Gebert Moreno
Coronel (r) de Carabineros