La economía chilena atraviesa por tiempos sombríos y continúa hundiéndose en este 2020 marcado por la crisis del coronavirus y las medidas de confinamiento para frenar su avance.

Claro porque el Banco Central informó esta mañana que la actividad económica medida con el Imacec sufrió una contracción de 12,4% en junio. El vaso medio lleno del dato es que fue mucho mejor a lo que esperaban todos los expertos (apuestas iban entre -16,1% y -15,3%), lo que alienta expectativas de una pronta recuperación.

La serie desestacionalizada creció 1,7% respecto del mes precedente y disminuyó 13,3% en doce meses.

Aun así, la caída de junio -que tuvo un día hábil más que junio de 2019- sólo es comparable a los históricos retrocesos que sufrió en abril y mayo pasado.

Así las cosas, la economía chilena cerró el primer semestre con una contracción de 6,72%, cifra que casi no tiene parangón.

En este contexto, las actividades más afectadas fueron los servicios y la construcción, y, en menor medida, el comercio y la industria manufacturera. En los servicios, destacaron las caídas de educación, transporte, restaurantes y hoteles, y servicios empresariales.

En términos desestacionalizados, y con respecto al mes anterior, el IMACEC minero aumentó 1,1% y el no minero lo hizo en 1,7%.

La entidad dirigida por Mario Marcel recordó nuevamente que las cifras entregadas en esta oportunidad podrían estar sujetas a mayores revisiones que las registradas históricamente, las cuales serán difundidas de acuerdo al calendario de publicaciones y revisiones de Cuentas Nacionales disponible en la página web institucional.

/psg