Las playas de Chile han sido coronadas como las más frías de Sudamérica, con temperaturas en la zona central que varían entre los 15° C y 17° C, según detallan especialistas. Muy lejos se encuentran de las playas del Caribe, las cuales alcanzan los 28°C y hasta 30°C.

Lo relevante es que durante el periodo de verano, la temperatura en las aguas no aumenta gracias al sol. “No hay mucha variación en invierno y en verano por lacorriente de Humboldt“, explicó a Publimetro Lucía Villar, oceanógrafa de la Universidad Andrés Bello y miembro del instituto alemán de investigación del océano, Geomar.

Según los datos del sitio www.seatemperature.info, especializado en temperaturas del mar, tan sólo ayer hubo 16°C en Viña del Mar, al igual que en Pichilemu. En Constitución, bajó a 15°C, coincidiendo con la temperatura del mar de Dichato.

La explicación científica a las bajas temperaturas se da por una corriente circumpolar que choca frente a la Isla de Chiloé y se divide en dos: la de Humboldt, que va hacia el norte, y la corriente ‘Cabo de Hornos’ que va hacia el sur.

Aun así, en Chile se puede disfrutar de playas un poco más cálidas, las cuales se encuentran cada vez más al norte. Por ejemplo, en Tongoy ayer se alcanzaron los 17° C, en Hornitos 19° C y Cavancha llegó hasta los 21° C.

Esta situación se produce ya que mientras más se arranca del sur, más disminuye el efecto corriente de Humboldt, según explicó Juan Manuel Estrada, director del Centro de Investigaciones Marinas de Quintay (Cimarq). Pero, también hizo hincapié en que no basta sólo con eso, también hay que considerar la geografía.

“Las bahías abiertas como Tongoy, o bien Hornitos, generan un aumento de la temperatura de la superficie del mar. Además en estos lugares, con esta geografía, se da el efecto de aguas de residencia mucho mayor. ¿Qué significa? El agua entra, se queda algunos días y después sale”, precisó al matutino.

No obstante, tampoco es suficiente. De hecho, La Serena ayer llegó a los 17° C, pero en la misma altura del mapa, el mar alcanzó los 26 °C, en Porto Alegre, Brasil.

Aun así, no todo es malo. Estrada también aclaró que el agua fría tiene sus beneficios: “son ricas en nutrientes: contribuyen a que tengamos uno de los mares más productivos del mundo. Esas benditas masas de agua fría derivan en que no da lo mismo comerse un pescado de Chile que uno del Caribe”.

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