Hace 9 meses el Presidente de la República, Sebastián Piñera, firmó en presencia de ministros y algunos miembros del Parlamento, el proyecto de ley que aumenta la subvención para organismos colaboradores, hoy conocida como “Ley Corta”. Desde ese momento, la discusión política en torno a este tema ha sido intensa, sin resultados concretos a la fecha.

La búsqueda de consenso continúa postergando los recursos mientras, los niños vulnerados con múltiples necesidades siguen esperando. Aquí lo relevante es atender a niños y niñas que han sido dañados, y, debemos hacerlo bien y con premura; y con la máxima dedicación, respeto y rigurosidad.

Destacar es necesario, que la subvención hoy recibida según la licitación de un programa residencial, financia aproximadamente el 50% del costo y, con la ley corta, sólo llegará al 65%.

No olvidemos que hubo consenso nacional para priorizar en la infancia, la que ya viene en años muy postergada. Los niños y jóvenes requieren como cualquier persona de su edad: vivienda, alimentación, salud, educación, formación, espacios culturales y deportivos. También necesitan atención especializada; la salud mental, producto de graves vulneraciones en ellos, se ve y se constata muy dañada debido a serios problemas que han enfrentado, y a muy corta edad.

La Protectora busca continuamente apoyo en el Estado, la sociedad civil, empresas y personas en particular, quienes ellas, no han olvidado que los niños son primero.

Nuestros 124 años de labor interrumpida nos han permitido identificar a cabalidad las problemáticas que hoy, no están siendo abordadas por las políticas públicas. Es así que, solicitamos y con urgencia, a los honorables miembros del Parlamento, la aprobación de la Ley Corta, entendiendo que se está en deuda con los niños, más, si viven graves vulneraciones.

Alicia Amunátegui de Ross Presidenta del Consejo Directivo Protectora de la Infancia