Nabila Rifo, la mujer que fue brutalmente atacada en mayo pasado en Coyhaique donde le sacaron los ojos, señaló que recibió presiones de parte de la familia de su ex pareja, Mauricio Ortega, para mentir en su testimonio. “Quiero justicia, quiero que hagan justicia, no porque ellos tengan plata… porque ellos han pagado mucho para que se mienta” señaló en conversación con 24 horas.

Consultada por el audio que se reveló durante la investigación, donde Nabila decía que Ortega no era el culpable, ella aseguró que fue presionada por “la sobrina, su hermano, todos. Después ya no me contaron más, eso lo tenían todo planeado como saben que yo tengo buenos sentimientos”.

Asimismo apuntó a que “se decían muchas cosas feas de mí, que él era la víctima y yo la mala, pero no es así porque sino yo me escondería”.

Nabila también agradeció a la gente que la ha ayudado durante este tiempo. “Quiero decirle a la gente que muchas gracias por lo que me apoyo cuando estaba en Santiago, a los que donaron, a los que apoyaron a mi mamá. A mi psicólogo, a mi psiquiatra, a los fiscales porque ellos sí que han tenido paciencia conmigo” relató.

Durante el juicio de este jueves, la víctima afirmó que fue su ex pareja la que la atacó la noche del 14 de mayo de 2016 y que mintió cuando lo exculpó con el objetivo de protegerlo.

Además, según expuso ante los sentenciadores, el imputado solía agredirla física y psicológicamente durante el periodo en que fueron pareja, detallando que “nunca tuvimos una buena relación”.

Asimismo, afirmó que era víctima de insultos y menosprecio por parte de Ortega, a quien calificó como un hombre “agresivo” y lleno de deudas.

En la misma línea, entregó detalles de la golpiza, mencionando que “vi cuando Mauricio me pegó con las piedras”, insistiendo en que en su primera declaración tras los hechos, inventó que el sujeto que la agredió fue un “metalero” porque pretendía defender al padre de dos de sus hijos, a quien -hasta entonces- “quería mucho y teníamos proyectos”.

En este mismo contexto, recordó que el día de la agresión, Ortega la siguió rogándole que no discutieran más, pero ante su intención de abandonar la casa que ambos compartían, el imputado la golpeó con una piedra en varias oportunidades, hasta que quedó inconsciente. “Mauricio me pegó en la cabeza con una piedra muy grande”, recordó, agregando que “cuando me pega la primera vez, con el golpe, me botó al el pasto y después me pega tres veces más”. Y destaca; “Yo me hago la muerta para que no me siga pegando más”.

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