Desde ayer y hasta el domingo estará en nuestro país el ex juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, para participar en actividades sobre los derechos humanos en Santiago y Concepción, invitado por el Partido Socialista.

El ex magistrado, que se hizo mundialmente conocido por pedir la extradición a España de Augusto Pinochet, fue expulsado por la Corte Suprema de ese país, que lo inhabilitó durante 11 años como juez por el delito de prevaricación -dictar a sabiendas una resolución injusta-, debido a actos arbitrarios en una causa que investigó sobre corrupción política.

Pero su visita a nuestro país está generando polémica, ya que Garzón es un ferviente defensor de la salida al mar para Bolivia e, incluso, algunos parlamentarios de la UDI están pidiendo que se le niegue su ingreso.

“Creo que es una demanda absolutamente justa, y que la decisión de la Corte Internacional de Justicia abre esa puerta para que de una vez se consolide lo que es el derecho de todo el pueblo boliviano”, dijo en octubre de 2015, en una visita a Bolivia. A su juicio, la “torpeza política y los intereses económicos interfieren en o que son las necesidades de los pueblos”.

El senador DC, Jorge Pizarro, le dijo a El Mercurio que espera que “los compañeros socialistas o José Miguel Insulza le expliquen que su postura es equivocada, que Bolivia tiene acceso al mar y que Bolivia con Chile tienen un tratado plenamente vigente”.

Para el diputado PPD Jorge Tarud, el rol de Garzón en DD.HH. “no le confiere derechos a no respetar los tratados y entrometerse en el tema con Bolivia, dada la campaña odiosa de Morales contra la Presidenta Bachelet y los chilenos. Su visita es inoportuna”.

 Garzón fue asesor de Bolivia en la reforma judicial

Pero  Garzón no sólo se ha manifestado en favor de la causa marítima boliviana, sino que ha mantenido un estrecho vínculo, incluso laboral, con Evo Morales y su gobierno.

En mayo de 2010, el presidente boliviano anunció que Garzón, entonces suspendido como juez, sería asesor de su gobierno en la reforma judicial que estaba en curso y que buscaba realizar “transformaciones profundas en democracia”.

Morales se reunió con él en Madrid, lo calificó de un juez “famoso, respetado y muy conocido”, y le expresó la “solidaridad de los pueblos contra las presiones a las que ha sido sujeto, por el solo hecho de abrir investigaciones sobre desaparecidos del franquismo” (…) “Los hombres de justicia preparados para hacer justicia siempre son atacados por grupos que defienden intereses y pretenden ocultar hechos sucedidos durante las dictaduras”.

Pocas semanas después del acuerdo, viajó una delegación boliviana a Madrid para trabajar dicha reforma con el magistrado. “Hemos conseguido valiosísimos aportes del juez Garzón que vienen de su experiencia y trayectoria”, destacó el presidente de la Cámara de Diputados de Bolivia, Héctor Arce.

El viceministro de coordinación gubernamental, Wilfredo Chávez, aseguró que se trataron temas como la carrera judicial, los sistemas de evaluación de los jueces, el sistema de justicia campesina o la posible aplicación directa de las leyes.

Evo Morales le ofreció a Garzón litigar en contra de Chile

En mayo de 2011, dos meses después de anunciar que demandaría a Chile en la Corte Interamericana de Justicia de La Haya, Evo Morales le propuso a Baltasar Garzón integrar el equipo de abogados litigantes.

“Vamos a buscar al doctor español experto en derechos internacionales, al juez Garzón. Esperamos que sea uno de nuestros asesores internacionales para este demanda”, dijo el mandataria altiplánico, quien lo destacó como un hombre con “mucha conciencia sobre la justicia, mucha experiencia y conocimiento”.

En Chile, el anunció fue tomado con ironía por los parlamentarios. “Es casi un chiste” dijo el diputado Enrique Estay, y su colega Jorge Tarud ironizó con “por qué no le piden también asesoría al sucesor de Bin Laden”.

Sin embargo, Garzon tuvo que declinar la oferta por su condición de juez y por su futuro vínculo laboral con la OEA, organismo que lo recibió tras ser expulsado del Poder Judicial español.

“Soy juez, soy incompatible con esa posibilidad. Aparte de que mi trabajo próximo va a ser en el marco de la OEA y por tanto, incompatible con cualquier cuestión similar”, dijo el ex jurista español tras conversar telefónicamente con Morales.

Los polémicos pasos de Garzón por Argentina y Colombia

El ex juez español también estuvo envuelto en polémicas en Argentina y Colombia.

En 2014, el gobierno de la entonces Presidenta Cristina Fernández le dio residencia y fue contratado para varios cargos: asesor de la Cámara de Diputados, miembro y presidente del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, asesor del Poder Ejecutivo Nacional, con rango de subsecretario de Estado y un sueldo de $3 millones.

La prensa trasandina, calificó dichas contrataciones de “vergonzosas” y aseguró que “no debe pasarse por alto que las autoridades argentinas lo colocaron al frente de un organismo internacional para promover la defensa de los derechos humanos, cuando se trata de un ex juez condenado en su país, justamente, por haber violado un derecho humano básico: el derecho de defensa de los imputados sometidos a su jurisdicción”.

En Colombia, Garzón protagonizó una controversia por incumplimientos de un contrato suscrito para realizar una serie de entrevistas en televisión, además de no haber cumplido los trámites reglamentarios requeridos.

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