El tercer mundo del Sistema Solar, la Tierra, no sería más que una roca yerma y sin vida si no fuera porque, hace cerca de 4.400 millones de años, chocó contra un planeta del tamaño de Marte y muy rico en carbono y nitrógeno, el mismo cuya colisión hizo posible la formación de la Luna.

Recreación del impacto de un planeta del tamaño de Marte contra la Tierra
Recreación del impacto de un planeta del tamaño de Marte contra la Tierra

Esa es la idea que un equipo de investigadores de la Universidad Rice, en Texas, sostiene en un artículo recién publicado en « Science Advances». Los investigadores hallaron, en efecto, evidencias que indican que la mayor parte de los elementos volátiles que hacen posible la vida en la Tierra proceden de aquel antiquísimo y colosal encontronazo planetario.

«Lo que encontramos -explica Damanveer Grewal, autor principal del estudio- es que todas las firmas isotópicas, la relación carbono-nitrógeno, así como las cantidades globales de carbono, nitrógeno y azufre presentes en la Tierra son consistentes con el impacto que facilitó la formación de la Luna contra un objeto del tamaño de Marte, rico en volátiles y con un núcleo en el que abundaba el azufre».

Los experimentos en laboratorio

Para llegar a estas conclusiones, Grewal y su equipo llevaron a cabo una serie de experimentos en un laboratorio especialmente diseñado para estudiar las reacciones geoquímicas en escenarios de muy altas temperturas y niveles de presión. Y descubrieron que chocar contra un planeta con un núcleo rico en azufre dejaría una gran cantidad de carbono en la masa de silicatos que constituye la mayor parte de la región no central del planeta.

Determinar cómo pudo la Tierra adquirir sus elementos volátiles ha sido, hasta ahora, un complejo rompecabezas que ha fascinado a los científicos durante décadas. Una de las teorías vigentes sostiene que esos elementos imprescindibles para la vida llegaron a la Tierra a caballo de un tipo de meteoritos, las condritas carbonáceas, después de la formación del núcleo terrestre. Pero la masa de silicatos de la Tierra tiene 20 veces más carbono del que suelen contener estos meteoritos, lo cual pone en tela de juicio esa teoría.

La primera teoría coherente

«A pesar de que la Tierra era un planeta agotado por la volatilidad -como otros planetas rocosos del Sistema Solar, como Marte-, nuestro planeta ha logrado adquirir suficiente carbono, nitrógeno, azufre y agua que pudieron formar varias moléculas orgánicas para que la vida emergiera. Nuestro estudio proporciona, por primera vez, una explicación coherente del origen de todos los elementos volátiles esenciales para la vida en la Tierra. Lo que es fascinante es que el inventario de todos los elementos esenciales para la vida podría tener origen en un impacto gigante, y parece que el impacto gigante más probable es el que formó la Luna», explica para ABC Rajdeep Dasgupta, coautor del estudio.

Sin embargo, el investigador señala que podría haber otras explicaciones para demostrar cómo llegaron estos volátiles a nuestro planeta, aunque son necesarios más estudios: «Es posible que todavía no hayamos tomado muestras del espectro completo de meteoritos primitivos relevantes, como bloques de construcción terrestres», explica.

Pero de demostrarse la teoría de este estudio, no solo debemos agradecer al planeta que se precipitó contra nosotros hace 4.400 millones de años el hecho de que tengamos una Luna, sino también la aportación de todo lo necesario para que nuestro mundo fuera capaz de sustentar la vida.

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