Pasadas las 19:30 horas del martes que recién pasó, Marco Enríquez-Ominami se encontraba en la calle Juan Agustín Alcalde en Vitacura, en una casa a mitad de cuadra. En ese lugar -vestido de impecable pantalón de tela y camisa slim fit-, el candidato presidencial despedía a un grupo de trabajadores que se encuentra remodelando la propiedad que desde noviembre pasado es parte de su familia.

Por casi trece años, Karen Doggenweiler, ME-O y sus hijas vivieron en una amplia casona ubicada en La Dehesa, de propiedad de la animadora de TVN. Pero a mediados del año pasado, la historia de la pareja en ese sector de la región Metropolitana llegó a su fin tras poner en venta la propiedad.

La búsqueda de un nuevo hogar ahora estaba centrada en Vitacura, mientras toda la familia se trasladaba momentáneamente al departamento de la madre de ME-O, Manuela Gumucio, en Providencia. Eso hasta noviembre, cuando el proceso llegó a su fin y pusieron la firma -el 30 de ese mes- en un inmueble emplazado a tres cuadras del parque Bicentenario.

La nueva casona familiar -ubicada en un barrio de baja altura, cercano a comercios, colegios y un Starbucks- es una de las más grandes de la cuadra y destaca por su larga fachada de piedra gris. Son 960 metros cuadrados de terreno y 306 construidos, mientras que las restantes casas promedian 241 metros cuadrados. Cuenta con varios salones, una piscina, un extenso patio y áreas verdes con frondosos árboles.

La familia Enríquez-Ominami Doggenweiler debió desembolsar 36.500 unidades de fomento por la residencia -de acuerdo al documento oficial del Conservador de Bienes Raíces de Santiago-, equivalentes a $961.665.500 según la UF de ese mes, la que fue inscrita a nombre de la animadora de TVN, tal como ocurría con la propiedad de La Dehesa.

Por estos días, la pareja y sus hijas siguen viviendo en Providencia a la espera de que terminen los trabajos de remodelación de la casa para luego poder estrenarla.

El mismo documento señala que la compra del inmueble fue hecha a Juan Pablo Illanes Leiva, quien es ex director de El Mercurio y hoy asesor del mismo diario, además de presidente de los consejos directivos de la Universidad Diego Portales y de América Solidaria.

A propósito del interés público por el patrimonio y negocios de los candidatos presidencial y la familia presidencial, y que ME-O advirtió en una entrevista que buscaría que “el PRO sea el portaviones más probo, más ético y moral de Chile”, El Dínamo quiso conversar con los protagonistas de esta historia. Doggenweiler se remitió a derivar con el equipo de prensa de Marco, mientras que éste y su comando no respondieron a las diversas solicitudes de este medio ni a los recados enviados a través del presidente del PRO, Camilo Lagos.

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