Por. Jaime Troncoso Trunce (Twitter: @matrope_ )

“Es prócer el que mata, santo el que no goza, macho el que no siente…marica el que llora. Discreto el que no se ríe, decente el que no baila y es bueno el que obedece…” Esta es la estrofa que reza una de las canciones de Bersuit. Hace referencia al “deber ser” impuesto por la sociedad a aquellos que quieren “destacar” o conseguir “algo” en la vida.

A aquellos que tendrán toda su vida los zapatos limpios, ya que siempre andarán de rodillas ante el poder. Hace referencia a todo lo que no es Johnny Herrera, el jugador más representativo de la Universidad de Chile en la actualidad. El ‘25’ azul ha ganado 13 título con el romántico viajero (1 Copa Sudamericana, 8 Títulos Nacionales, 3 Copa Chile y 1 Supercopa).

Pero más allá de los números y vueltas olímpicas, cada vez que se le presenta la oportunidad no duda en defender a muerte la camiseta que tanto ama. Ya sea ante los medios, los hinchas e incluso los mismos dirigentes de Azul Azul (AA) que han intentado ponerle el pie encima.

Johnny no se pierde. Sabe perfectamente que las cosas se están haciendo mal en la concesionaria que administra el futuro del club y como buen hincha del mismo, no puede hacer oídos sordos a las decisiones que vienen a atomizar aún más a la institución.

La primera vez que Herrera exteriorizó su molestia con cómo se estaban manejando en la U, fue cuando AA decidió poner una “dupla técnica” en la banca del equipo. Sabía el “Samurai Azul” que era la ‘cueca en pelotas’ tener a dos referentes históricos peleándose por dar las instrucciones sobre la línea de cal. Víctor Hugo y Musrri no estaban para ese manoseo. Sin embargo, a la dirigencia “no le pareció la forma” de expresarse del arquero azul, así es que lo sacaron al pizarrón. ¿Adivinen quién tenía razón?

Hoy, en conversación con un matutino capitalino, el arquero formado en los cadetes del cuadro azul habló -nuevamente- de lo humano y lo divino. No dejó títere con cabeza y, como ya es costumbre, se puso del lado del hincha que ve con rabia la mala gestión de Heller y su séquito.

Y cuando digo que “se puso del lado del hincha”, me refiero a que todo lo que dice, lo hace con honestidad intelectual, es decir: por el bien del club (a su juicio, claro está), jamás para remar al revés, como han querido dar a entender los “yes men” que trabajan a un costado del controlador del Grupo Bethia.

A veces los futbolistas se “echan en sus buenos contratos”. Por haber ganado tantas cosas, les da lo mismo jugar o no. Cuando pasa eso, tiene que haber un cambio. Los que nos quedamos tenemos que ponernos las pilas”, comenzó diciendo a La Tercera, claramente, en referencia a Gonzalo Jara. ¿Alguien podría decir que el ex Maiz de Alemania no jugó con desidia en la “U”? Nunca le importó la crítica del hincha ante su paupérrimo desempeño en el equipo, nunca se “puso la camiseta”, le dio lo mismo y el hincha captó eso.

También realizó una aguda crítica a cómo se trabaja en los cadetes de Universidad de Chile. Manifestó que siempre ha sido sincero con la gente que allí trabaja, con el objetivo de mejorar la situación del club al que, definitivamente, le cuesta un parto sacar un solo jugador para que integre el primer equipo.

Hemos tocado ocho millones de veces lo pésimo que se hacen las cosas en cadetes. En cadetes me deben querer matar, pero cuando uno dice las verdades no tiene problemas en mirar a la cara a la gente. Nosotros somos un desperdicio de jugadores en cadetes. ¿Cómo hacer entender a nuestros dirigentes que tenemos una mina de oro que no hemos explotado? Los niños, a los primeros equipos que se van a probar son la U, Católica y Colo Colo. Si no logras explotar eso, y sí lo hacen otros como Audax, Palestino, O’Higgins, que sacan y sacan jugadores, es porque claramente algo no estás haciendo bien. Ahí debe haber un remezón importante”, se animó a decir el golero que pasó por el fútbol brasilero.

Además, también profundizó en que…“Hoy es una consigna clara la que tienen los cabros chicos. Con una vez que salieron en la tele, o los sigan más gente que a los amigos en las redes, se creen la raja. Como que consiguieron todo solo porque destacan un poquito más que sus amigos del barrio. Cambiar esa mentalidad es un trabajo fuerte, que debe hacer gente con personalidad”.

No va a faltar la persona que dirá que Johnny Herrera es un populista por “tirar frases a la galería”. Que le sacará en cara sus problemas fuera de la cancha. Ahora, yo les pregunto ¿Es mentira que Azul Azul ha sido negligente a la hora de gestionar los cadetes del club? De muestra un botón: hoy no hay un solo jugador formado en la “U” (dejando de lado a Johnny que se formó antes de las S.A) que sea parte del equipo titular de Kudelka.

¿Es mentira que fue una pésima idea colocar a V. H. Castañeda y Luis Musrri como “dupla técnica? El equipo era un desastre. Nunca nadie supo quién mandaba en la banca y, al final, ambos históricos del club terminaron distanciados producto del “invento” de la dirigencia azul.

¿Alguien puede pensar, realmente, que Herrera quiere hacerle mal al club con sus declaraciones? Seguramente, no falta la gente que piensa así. Pero la realidad es que el único que se ‘moja el poto´ para decirle la verdad al hincha es Johnny. El decidió tomar las banderas de los “clientes”, de los “abonados” como les encanta llamar a los hinchas aquellos dirigentes de la “cota mil”.

Por sus números (13 campeonatos con la “U”) y también por cómo defiende al club en cada pasada que considera pertinente. Porque sabe, como nadie, lo que sufre el hincha azul ante la indiferencia y las malas decisiones que toman los empresarios devenidos a dirigentes deportivos. Y porque cada vez que lo vi defendiendo la camiseta azul (otros abandonaron el club a la primera oferta del extranjero) se rompió el alma en la cancha…para mí, Johnny Herrera es el jugador del pueblo.