A horas del más grande sorteo lúdico celebrado en Chile, el Loto de más de 10 mil millones de pesos, quien más y quien menos cree que el azar reparte suertepero que hay formas de instigarlo. Hacer que vire en nuestra dirección y que la fortuna sonría es un empeño que bien vale poner a prueba fórmulas ingeniosas, costumbres arraigadas, hábitos ancestrales o, simple y llanamente, creencias que hacen del seguidismo de la población su modo de supervivencia.

Casi la mitad de los chilenos confiesan tener alguna costumbre o ritual a la hora de comprar, distribuir o llevar el boleto en el bolsillo o el monedero, según una encuesta reciente elaborada por el portal de juegos online Ventura24. A pesar de que Chile no es un país de supersticiosos, sostienen, cuatro de cada diez personas sí reconocen que, por ejemplo, comparten con los compañeros de trabajo, su pareja, amigos o familia algún número, de manera que si le cae a unos, la alegría es mayor porque es compartida.

1-. LAS DE SIEMPRE:Entre las prácticas que han existido siempre, subyace la tentación de frotar el boleto por la barriga de una embarazada, la cabeza de un calvo, la espalda de un jorobado o el lomo de un gato negro.

3-. LOS NÚMEROS ENCIERRAN SIGNIFICADOS: Pero desde la existencia del Sorteo, las estrategias se han ido sofisticando y la imaginación vuela para robar «un pellizquito» a ese Gordo premio. Una de las creencias más extendidas es la de que los números significan algo. «Pueden esconder recuerdos, triunfos, deseos, esperanzas o presentimientos», afirma Zuriñe Sáez de Viteri, directora de Marketing de Ventura24., así que hacerse con el número de una fecha de cumpleaños, un aniversario, o un acontecimiento sucedido durante el año que se cierra es la búsqueda «mágica» de algunos.

4-. LA FIDELIDAD A UN NÚMERO POR COSTUMBRE: Hay muchos jugadores que se mantienen fieles al mismo número, sea el que sea, aunque no tenga una significancia extraordinaria, por el «no vaya a ser». Si un año no se juega ese número y toca, no será fácil superar la pesadumbre, así que se mantiene el ritual y siempre se juegan los seís números  de siempre.

5-. TRAS EL RASTRO DE LA BUENA VENTURA: Otros confían en la suerte que les depara el «efecto llamada», es decir, perseguir un boleto de una administración premiada el año anterior. Los lugares que entregan grandes premios un año aumentan sorprendentemente su cartera de clientes hasta el año siguiente.

6-. EL RITUAL QUE DIGAN LAS MEIGAS:La zona geográfica donde se viva también hace lo suyo en este apartado de creencias derivadas de la suerte lotera. Pero en tierra de meigas, como Chiloé por ejemplo o Talagante en la Región Metropolitana, es lógico que existan ciertas formas de «animar» la suerte:colgar un boleto de una herradura es uno de los rituales que hacen algunos ancianos en esta región.

7-. EL «ABRACADABRA» DE LA SUERTE: Puede recurrirse también a hechizos, la brujería y los conjuros, de todo pelaje y condición, como el que estriba en coger todos los billetes de loto que se tengan de años anteriores y quemarlos con una vela naranja, mientras se pronuncia tres veces mentalmente: «Que tus cenizas vuelvan a mí en forma de premio». Esto garantiza la suerte del año que viene, mantienen los crédulos de esta opción más supersticiosa.

8-. EL OBJETO QUE RECOMIENDE UNA VIDENTE: Tampoco es una opción muy racional, si bien en estas fechas hay gente que echa mano de las videntes para que les guíe por el camino de la buena suerte. Sus recomendaciones para atraer un décimo agraciado pasan por utilizar una rama de perejil, una vela amarilla, monedas, una cinta blanca o azul y una maceta, símbolos, dicen este tipo de consejeros, de la buena ventura.

9-. EL «MODUS OPERANDI»,DENTRO DEL BOLSO O MONEDERO: Ese tipo de «objetos» en los que se confían pueden conllevar otro «modus operandi» para los últimos días, hasta que se celebra el Sorteo. Por ejemplo, colocar una moneda de oro en la cartera un día antes, o un alfiler en la chaqueta el día clave del sorteos (Vale decir hoy). Guardarse una llave de hierro y antigua en el bolso es una actuación extendida en zonas rurales de España, por poner otro caso.

10-. CERCA DE LA ESTAMPITA: Y, al final, otro de los ejercicios que más confianza suscitan es aquello de colocar el boleto cerca de una estampa, una Virgen o un Santo que se tiene en casa y en el que se cree. Hasta ciegamente, a veces, para pedir que la fortuna llegue en un momento de tanta necesidad.

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