En marzo se estrena “Amar a morir”, última teleserie que protagoniza Felipe Brauncon TVN. Al respecto, el actor se refirió a su término de contrato con el canal nacional y al poco futuro que le ve a la televisión.

“Preferí irme”, admitió Braun a La Segunda. “No le veo muchas posibilidades. El canal no tiene ideas, no hay proyectos. Quedarse no tenía ningún sentido. No estoy triste, para nada“, agregó.

En relación a la pregunta de si le ve algún futuro al área dramática de TVN, el actor afirmó que ésta ya estaba muerta: “ya murió, nadie lo ha dicho formalmente pero está cerrada. Echaron a todo el mundo, no queda nadie. Sólo el director de la teleserie y Rodrigo Sepúlveda que está a cargo”.

TVN está destinado a morir, no tiene ninguna posibilidad de salir adelante y también pienso eso de los otros canales, a pesar de que hay un poco más de movimiento (…). Necesitan pensar en un nuevo canal, con una visión distinta. Y ver la importancia que tiene un canal público, preguntarse cuál es la misión”, declaró a dicho diario.

De acuerdo al actor, las razones de la decadencia del área dramática son el bajo presupuesto y la poca imaginación: “Entre el 90 y el 2000 había una preocupación por la calidad. Los presupuestos eran altos porque las teleseries daban mucha plata. Desde ese tiempo hasta ahora, la industria creativa se ha convertido en lo menos creativo que hay: hemos repetido y grabado la misma teleserie durante años. Hicimos ‘Machos’, ‘Gatas y Tuercas’, ‘Charly Tango’, ‘Brujas’, mira lo que estamos viendo, una industria que trató de replicar la misma historia 5 ó 7 veces“.

Además Braun destacó que “hay que pensar en el mundo que viene” o arriesgan a “perder” el público que queda.

Casi todos creen en la nueva televisión. Los que están en otro mundo son los ejecutivos (…). ¿Quién ve un capítulo de 50 minutos hoy en día? No existe en ningún formato excepto en la TV chilena. Es una locura, es como hacer una película y nosotros hacemos 100 de esas. La estructura es muy fome, no da“, sentenció.