Desde hace muchos años se ha estudiado cómo mejorar las relaciones sexuales. Además, es algo muy necesario: en España, 1 de cada 5 hombres mayores de edad sufre disfunción eréctil, de acuerdo con los distintos estudios de la Asociación para la Investigación en Disfunciones Sexuales en Atención Primaria (AISD-AP) y el trabajo multidisciplinar Epidemiología de la Disfunción Eréctil Masculina (EDEM), un análisis realizado por 12 asociaciones científicas.

Pero no solo es cosa de varones. Se calcula que el 12% de las mujeres a lo largo de su vida puede tener algún tipo de alteración sexual, la más comun, el bajo deseo sexual. Desde 2016 se ha confirmado que suele encontrarse asociado a trastornos de la excitación y también a problemas de anorgasmia, tal y como informa Francisca Moreno, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).

Desde las antiguas deidades de la fertilidad hasta con los medicamentos modernos se ha intentado todo busca del sexo satisfactorio. Los afrodisíacos, que llevan el nombre de la diosa griega del amor, Afrodita, son alimentos o sustancias que despiertan el deseo o el placer sexual. Pero a pesar de su larga historia, la limitada investigación científica realizada sobre los refuerzos naturales de la libido ha producido poca evidencia clínica que respalde sus efectos, según la Clínica Mayo.

¿Cuáles funcionan?

Recientemente, un equipo de científicos revisó unos 50 estudios realizados sobre los afrodisíacos a base de plantas y animales más populares en el mercado. Estos son los hallazgos, publicados en la revista ‘International Society for Sexual Medicine’.

Ginseng. Pruébalo. A este clásico de los herbolarios, habitual de la medicina china, se le atribuyen múltiples propiedades, entre ellas el alivio de la disfunción eréctil. Se han realizado siete estudios comparando el ginseng y el placebo en pacientes con este problema sexual y todos han concluido que la hierba sí tiene un pequeño efecto sobre la erección.

Ginseng root

Si bien los estudios preliminares demuestras que el efectro en mujeres es limitado, se ha demostrado que la variedad roja coreana estimula la excitación sexual en las féminas menopáusicas. Eso sí, no abuses de él, puede causar insomnio.

Maca. Esa planta herbácea, originaria de los Andes peruanos, tiene unas raíces que ya usaban los pobladores de esta zona para aumentar la fertilidad y deseo sexual. Y parece que no estaban equivocados. Los estudios que se han hecho sobre esta sustancia concluyen que eleva el desempeño sexual en las mujeres (sobre todo menupáusicas) y ayuda a los hombres a lidiar con la disfunción eréctil. Aunque se reconoce que faltan más estudios, su ingesta, además, se considera segura: no tiene efectos secundarios.

Gingko. Las hojas de este árbol, un espécimen único en el mundo y uno de los mejores ejemplos de fósil viviente que se conoce, se han usado tradicionalmente en China como medicina para tratar la depresión y fortalecer la función sexual. Supuestamente, el extracto de las hojas, rico en flavonoides, aumenta la circulación, por lo que podría funcionar como una suerte de viagra natural.

La investigación no es concluyente y el ginkgo puede interactuar con otros medicamentos como Xanax, antidepresivos, medicamentos para la diabetes e incluso ibuprofeno. El resultado final: se aconseja tomar precauciones porque aunque parezca seguro, también puede aumentar el riesgo de sangrado.

Vitaminas. Si bien los investigadores afirman que la mayoría no hace nada significativo para aumentar la función sexual, encontraron que una mezcla de varios suplementos puede ser la solución. Comibinar vitaminas A, B, C, E, zinc, ginseng coreano, ginkgo y hoja de Damiana, tuvo un efecto demostrable en el deseo y la satisfacción de las mujeres en algunos estudios piloto. Como siempre, consulta con tu médico antes de comenzar a tomar cualquier complejo vitamínico.

Los mitos

Ostras. ¿Odias el sabor del marisco? Ni lo intentes, no vale la pena. Si recuerdas a Casanova, que tomaba unas cincuenta al día para aumentar su virilidad y resistencia sexual, no le hagas ni caso. Se supone que este animal es rico en zinc y es esencial para la producción de testosterona. También contienen ciertos aminoácidos y serotonina, dos factores vinculados al placer. Sin embargo, la investigación no ha logrado relacionar a los moluscos con un mayor impulso sexual. Cualquier diferencia positiva que experimentes personalmente puede deberse a otra razón: el efecto placebo.

Chocolate. El dulce obtenido del cacao ha sido considerado siempre un afrodisíaco, pero lo cierto es que sus propiedades para aumentar el deseo sexual son prácticamente inexistentes. El chocolate contiene componentes que elevan el nivel de serotonina en el cerebro, un neurotransmisor que, se cree, está relacionado con el aumento de la libido. Ahora bien, las investigaciones que se han realizado comparando a las personas que toman chocolate y las que no y no han encontrado ninguna diferencia en el desempeño sexual de uno y otro grupo.

Se calcula que el 12% de las mujeres a lo largo de su vida puede tener algún tipo de disfunción sexual

Cuando compararon a las personas que sí y no consumían este alimento, no hubo diferencia. Pero no tires tus tabletas todavía: hay evidencias de que tiene otros beneficios como mejorar la salud cardíaca y el aumento de la memoria.

Ñame silvestre. Esta planta contiene una sustancia química, la diosgenina, que se usa en los laboratorios para sintetizar diversos esteroides, como el estrógeno. En el mundillo de la medicina alternativa, se usa para aliviar los síntomas de la menopausia e incrementa el deseo sexual. Sin embargo, ningún estudio ha comprobado que esto ocurra.

Foto: iStock.

También llamado batata, se ha utilizado para tratar problemas gastrointestinales. Lo sentimos mucho, no funciona. Una revisión científica de 2015 afirma que no se han encontrado mejorías sexuales significativas para las personas que toman o usan productos con este tubérculo.

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