El Centro de Microdatos de la Universidad de Chile informó este miércoles que la tasa de desempleo en el Gran Santiago “se estancó” en la zona capitalina y alcanzó un 14,1% en junio de 2020. Se trata de una cifra 1,5 puntos porcentuales más abajo que la observada en marzo y de 5,7 pp. sobre la de junio del año pasado.

Así, si bien el porcentaje es menor al 15,6% de marzo, la directora ejecutiva del centro, Lorena Flores, explicó que “la tasa se construye en base a los que participan en la fuerza de trabajo y hoy tenemos muchas personas que están saliendo del mercado laboral, por lo tanto la tasa de desempleo no es suficiente”.

En ese sentido, dijo que “hoy lo que hay que mirar es la tasa de participación y el crecimiento del empleo, hay que ir a buscar otros indicadores porque hoy día tenemos algo oculto que son los inactivos que no están poniendo presión sobre la tasa de desempleo”.

Dado lo anterior, y pese a la “mejoría” de la tasa en comparación con marzo, Flores remarcó: “Esto no quiere decir que estamos bien en términos de empleo, porque los empleos se siguen destruyendo. Es un reflejo de que la gente no está participando. Bajan los ocupados y suben los desocupados, por lo tanto estamos peor”.

En el detalle, la directora expuso que en junio se observaron 436.308 personas desocupadas en el Gran Santiago, lo que implica un aumento de 47,6% en doce meses. Asimismo, los ocupados llegaron a un total de 2 millones 667 mil personas, lo que implica una caída de 16,9% en un año y el peor desplome en 38 años, cuando el número retrocedió 16,1% en 1982.

Por su parte, la variación de la tasa de desempleo también se explica con una contracción en la fuerza de trabajo de 11,4%. Con todo, en este escenario, la tasa de participación en doce meses pasó de 63,1% a 54,3%, cifra inferior en 2,6 pp. a lo observado en marzo y 8,8 pp. menos que en junio de 2019.

En cuanto a los trabajadores inactivos, la encuesta de Microdatos contabilizó a 2 millones 612 mil personas en junio, de las cuales 400 mil no buscaron empleo debido a la pandemia, a pesar de que estaban disponibles para trabajar. Al recalcular -considerando a esas personas- el Centro concluyó que la tasa de participación laboral subiría a 61,3%, en tanto la tasa de desempleo llegaría a 23,8%.

En el grupo de los ocupados, un 30,6% son trabajadores inactivos temporales o ausentes y de ellos el 38,4% están acogidos a la Ley de Protección al Empleo, por lo tanto, reciben ingresos del Seguro de Cesantía.

Desempleo por género

El desglose por género muestra que la tasa de desempleo masculina fue de 15,8% en junio, es decir, 7,8 pp más que hace un año, mientras la tasa de desempleo femenina se ubicó en 11,6%, lo que representa un alza de 2,5 pp. en doce meses.

“Con las mujeres ocurre que con fuerza han dejado de participar y están siendo inactivas, pero aquí hay algo bien importante que decir, porque las mujeres tienden a la inactividad producto de las tareas del hogar y el cuidado de terceros”, explicó Flores.

Por lo tanto, “en las mujeres también se puede observar cómo caen en tasas de participación y ocupación. Chile es uno de los países en los que ha costado que las mujeres tengan una participación alta y hoy día estamos retrocediendo fácilmente una década y un poco más”.

En ese sentido, alertó que si no hay medidas para ayudar a las mujeres en el tema de los “cuidados” de niños y adultos mayores una vez que se reactive la economía, “difícilmente” las tasas femeninas mejorarán. “En término de políticas públicas hay que pensar en algo innovador para que las mujeres vuelvan a participar en el mercado laboral”.

Respecto a la tasa de ocupación, ésta fue de 46,7%, lo que significa una caída de 11,1 pp. en un año. En el desglose por género se observó que la tasa de ocupación femenina es equiparable a la de 2004, mientras que la masculina cayó a su nivel más bajo en 20 años.

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