La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de azúcares no sobrepase el 10% de la ingesta calórica diaria, lo que equivale más o menos a 50 gramos o 12 cucharadas al día. Otros organismos, como la prestigiosa American Heart Association, establecen el límite en solo 25 gramos. Un español medio ingiere un total de 111,2 gramos al día, lo que representa el 18,2% del aporte de calorías, según el estudio ENRICA (Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular). Esto quiere decir que los españoles casi duplicamos las recomendaciones internacionales de la OMS.

Pero más allá de los datos, ¿cómo saber si tu consumo de azúcar es mucho más alto de lo que debería ser? Debido a que el cuerpo de cada persona es diferente, la cantidad de glucosa deparará efectos distintos en cada organismo. El especialista en desintoxicación médica, Autumn Bates, ha compartido en la revista ‘Pop Sugar’ algunas señales para mantenerte alerta y no sobrepasarte con la dosis de azúcar recomendada, con el fin de evitar y prevenir enfermedades cardiovasculares como la presión arterial alta o la diabetes.

Cambios de humor

Si de repente un día te encuentras muy bien y al siguiente “no puedes con tu vida”, tu dieta podría estar detrás de estos cambios drásticos de humor. “Una dieta alta en azúcar puede producir cambios anímicos en la persona”, asegura Bates. “Esto es debido al aumento y descenso repentino de los niveles de glucosa en sangre. Como el cuerpo la absorbe de forma más rápida que la grasa o la proteína, se produce una oleada de energía que viene acompañada de una caída muy repentina. Esto puede hacer que te sientas de mal humor, enfadado, con más ansiedad o molesto. Y sí, con mucha hambre”. En definitiva, restringir el consumo de dulces podría equilibrar tu estado de ánimo y generar más sentimientos positivos.

La hiperglucemia sucede cuando los niveles de glucosa están por encima de los 200 gramos diarios

Los altos niveles de azúcar en sangre también están relacionados con los desequilibrios hormonales que pueden aparecer de varias formas. Una de las más comunes es el acné. Si es tu problema, el experto aconseja reducir el consumo de glucosa e investigar por tí mismo cómo repercute a tu piel y si es el factor principal de la aparición de granos.

Dolores de cabeza

Cuando aparecen episodios reiterados de cefaleas o migrañas, puede que te cuerpo te esté dando señales de que tu consumo de azúcar es muy elevado. La hiperglucemia es la principal causa del dolor de cabeza en diabéticos. Cuando esto sucede, significa que los niveles de glucosa están muy altos.

Sin embargo, hay personas que puede que no los sufran. La hiperglucemia no deriva directamente en dolores de cabeza. Por ello, si reduces el consumo de dulces pero las migrañas no cesan, lo mejor que puedes hacer es acudir a tu médico de cabecera, ya que puede tratarse de alguna otra enfermedad más o menos grave.

No puedes bajar peso

Si haces ejercicio de forma constante y sigues una dieta sana y equilibrada pero no puedes perder peso, es hora de que evalúes los niveles de azúcar en sangre. “Administrar un flujo de glucosa a tu cuerpo hace que sea imposible que queme los depósitos de grasa”, asegura Bates.

“¿Quieres adelgazar? Llegó la hora de dejar atrás los dulces. Es mucho más fácil para tu organismo usar el azúcar como fuente de energía cuando está disponible, por lo que una ingesta alta y desproporcionada de glucosa hará que sea extremadamente difícil aprovechar la energía almacenada como grasa”.

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