Chile es un país demasiado importante como para dejarlo entregado a la mayoría de los chilenos, habitualmente equivocada y proclive a consagrar nacionalmente soberanos disparates.

No suelo escribir dos días seguidos en este blog, pero ahora las circunstancias lo imponen, pues no sólo una mayoría sino la aparente unanimidad del país ha condenado a Matías Pérez Cruz a un bullying o vindicta públicos, masivos e inmisericordes por pedir a tres representantes del sexo dominante que se retiraran de una orilla de lago de su propiedad, donde estaban reunidos su familia y amigos en un encuentro que deseaban llevar a cabo sin la presencia de extraños. Para su desgracia, fue filmado por las visitantes inoportunas mediante un celular y eso se viralizó en las redes sociales y pasó a la prensa en general. El odio de clases estaba agazapado a la vuelta de la esquina y sus principales exponentes salieron a rasgar vestiduras contra Pérez en la plaza del Ateneo.

Como si eso fuera poco, el Ministerio de Tierras y Bienes Nacionales había dictaminado que las mujeres se encontraban en una playa pública, de modo que el propietario del inmueble no tenía derecho a pedirles que se fueran. Pero eso no era verdad: el abogado y columnista Hernán Corral Talciani ha publicado en su blog un extenso y completísimo informe jurídico que, entre otras cosas, concluye: “2° Las playas de lagos menores (no navegables por buques de más de cien toneladas) son terreno privado de los propietarios riberanos. Por ello no es cierto que en Chile no hay playas privadas si hablamos de ‘playas de lagos o ríos’”. Era precisamente el caso (corraltalciani. wordpress.com/2019/02/10/playa-o-jardín-sobre-la-calidad-jurídica-del-álveo-o-playas-de-los-lagos/.) El informe de Corral es tan extenso, minucioso y completo que dificulto llegue a ser contradicho.

Lo que pasa es que casi todos los chilenos, especialmente los de derecha, somos “chupados” y no nos atrevemos a decir las cosas como son ni a hacer efectivos nuestros derechos, y Matías Pérez Cruz sí. Tal como se atrevió a fulminar el video vergonzoso de Longueira y Lavín, con motivo de la primera vuelta presidencial del año antepasado, en el cual ambos “arrepentidos”, devenidos piñeristas, aseguraban que Piñera tenía la  mayoría absoluta en primera vuelta e, implícitamente, llamaban a no votar por José Antonio Kast. Nadie más se había atrevido a denunciar el video mentiroso, salvo este blog, que lo hacía con mucho menos eco que el alcanzado por Matías Pérez Cruz. Al final, como sucede ahora, los hechos nos dieron la razón, pues Piñera obtuvo sólo el 36 % en primera vuelta y Kast cuatro veces más de lo que el video y las “encuestas serias” le atribuían, sin perjuicio de que la publicación de dicho video debe haberle quitado varios puntos que sin ella lo habrían favorecido.

Es que la autodenominada “centroderecha” no es leal con los suyos ni con quienes la han salvado. Por conveniencias políticas es capaz de crucificarlos, como el régimen sustentado en RN y la UDI lo ha hecho con los militares; y ella hasta es capaz de renunciar a sus principios, como lo han hecho sucesivamente RN y la UDI, cambiándolos en sus “Declaraciones” respectivas.

Los que no son de derecha defienden mucho mejor sus derechos, aunque ni siquiera los tengan, y en particular sus orillas de lago. Vaya usted a meterse en Caburgua a la playa de Michelle Bachelet o la de Sebastián Piñera y le aseguro que lo van a echar los carabineros. Piñera, en su anterior gobierno, le dio una concesión exclusiva sobre su playa a la persona que más quiere, es decir, a él mismo, así es que nadie puede ir a meterse ahí aunque ni siquiera estén la familia y los amigos reunidos.

Bien por Matías Pérez Cruz: si casi la unanimidad de los chilenos te hace bullying, es porque estás transitando por el camino de la verdad, como ha quedado acreditado en este caso. Y, gracias al bullying, te has aproximado al ciento por ciento de conocimiento público, lo que ya se quisieran algunos de tus peores detractores.

/Blog de Hermógenes