Si bien se trata de una adicción relativamente nueva: la adicción a la tecnología no reconoce períodos ni épocas en el año. “Cuando mis pacientes deciden emprender un viaje solos, con amigos o en familia, mi recomendación es que se alejen de los celulares, ya que tienen mail, Whatsapp, archivos, entre otros, que lo único que hacen es hacer más dependientes a las personas de sus trabajos a la lejanía”, aseguró a Infobae Zaiats. 

Mucho más que una conducta

Aunque actualmente muchos consideren al dispositivo electrónico como una extensión de su cuerpo y lo asuman de forma natural, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que una de cada cuatro personas sufre trastornos de conducta vinculados con las nuevas tecnologías.

El reclamo de las familias suele ser el primero de los llamados de atención (Getty Images)

El reclamo de las familias suele ser el primero de los llamados de atención (Getty Images)

“La idea de que se tomen unos días es que puedan despejarse, ya que nunca cortan con la rutina. Lo que sucede también es que la persona se encuentra con el reclamo de la familia y se dan cuenta que necesitan ayuda para que se desconecten”, enfatizó la especialista.

En este contexto, la profesional enumeró una serie de consecuencias del uso desmedido de la tecnología en vacaciones:

-Se desconectan de la familia, de la sociedad y el ambiente

-El estrés trae aparejado consecuencias muy grandes, porque lleva a otros problemas de salud

-Problemas familiares

-Conflictos con el entorno

1 de cada 3 usuarios en internet en el mundo son niños  (Getty Images)

1 de cada 3 usuarios en internet en el mundo son niños  (Getty Images)

Y aunque la problemática se dé más que nada en adultos que no pueden desconectarse de sus trabajos, también está presente en adolescentes y jóvenes que necesitan vivir conectados en sus redes sociales. “El chico tiene la necesidad de estar todos los días con el celular en la mano porque es la manera de conectarse con sus amigos. Los adolescentes viven de las apariencias para las redes sociales y de ese modo no quedar afuera de nada”, dijo la neuropsicóloga.

El uso de la tecnología por parte de los niños, niñas y jóvenes es un fenómeno que está lejos de cambiar. Por el contrario, un informe de Unicef (2017) reveló que los jóvenes son la generación más conectada y que los menores de 18 años representan 1 de cada 3 usuarios de Internet en el mundo. De acuerdo a un estudio de la Universidad de Los Andes, niños, niñas y jóvenes pasan, en promedio, 6 horas al día frente a un dispositivo electrónico.

Síntomas de preocupación

-Cuando la ansiedad comienza a ser marcada, definida, persistente, generando una necesidad urgente por tener que re-chequear, el celular o la tablet, una y otra vez en cortos períodos de tiempo, o utilizar una determinada app, como ser un juego.

-Cuando sienten que el uso del smartphone o la tablet, regla el funcionamiento de la vida a tal punto de traer problemas a nivel laboral, socio afectivos como también sobre la salud.

-Sentir malestar intenso, angustia e irritabilidad si no se logra conectar o acceder a la app deseada o se corta la conexión.

-Problemas de salud como irritabilidad en los ojos, problemas asociados a la mala postura como contracturas severas, dolor de espalda, dolor de cabeza.

Cuándo intervenir

El tratamiento para poder revertir la situación es posible: “El paciente generalmente viene cuando se da cuenta que le está trayendo problemas a nivel personal y también cuando no quiere estar más pendiente del trabajo en sus vacaciones y no sabe por donde empezar”.

Como en la vida, en el uso del celular, los padres deben predicar con el ejemplo (Getty)

Como en la vida, en el uso del celular, los padres deben predicar con el ejemplo (Getty)

“El trato que arreglo con mis pacientes es que ellos puedan elegir una hora del día para poder chequear mensajes, responder consultas por mail y demás actividades relacionados al dispositivo. En cuanto a los adolescentes, es importante el rol de los adultos y dialogar primero, algunos deciden cortar el abono como medida extrema”, confesó la jefa del servicio de psicología.

Y aunque sea imposible pensar en un retroceso tecnológico, es posible pensar en un descanso en donde lo importante pase por el disfrutar el aquí y el ahora.

/gap