“El tiempo exige en Venezuela no solamente declaraciones de intenciones, exige acciones concretas, y por esa razón he acogido la invitación del presidente Iván Duque y también la invitación del presidente Juan Guaidó”.

Así defendió el Presidente Sebastián Piñera su decisión de visitar este viernes la ciudad colombiana de Cúcuta -en la frontera venezolana-, jornada que estará marcada por una serie de protestas en contra del régimen de Nicolás Maduro.

El Mandatario explicó que su viaje es una forma de “demostrar, con hechos concretos, nuestro compromiso y nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y con principios básicos como la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos”.

Escoltado por el canciller Roberto Ampuero, quien también viajará a Colombia, el Jefe de Estado agregó que la gira además busca “apoyar e impulsar una solución pacífica y constitucional a la grave crisis política y económica que está viviendo Venezuela, a través de elecciones libres, democráticas y transparentes”, junto con “colaborar con la ayuda humanitaria”.

Así, el Presidente Piñera emplazó a Maduro “a permitir el ingreso de alimentos y medicamentos”. Las palabras del Mandatario buscaban contrarrestar la arremetida que se activó desde distintos sectores de la oposición apenas se confirmó este lunes su asistencia a Cúcuta. Luego que anunciara su viaje, en la centroizquierda no tardaron en salir a cuestionar al Presidente Piñera y lo acusaron, entre otras cosas, de “populista” e “imprudente”.

“Dentro de las tradiciones republicanas más hermosas de nuestro país (…) está nuestro compromiso y defensa, sin reconocer límites ni fronteras, de la democracia, de la libertad, del Estado de derecho y del respeto a los derechos humanos. Y, por tanto, el viaje a Cúcuta, por parte de este Presidente, es un fiel reflejo y compromiso con esos valores básicos”, respondió Piñera al ser consultado, precisamente, sobre esos cuestionamientos.

Las críticas se intensificaron durante la mañana cuando un grupo de excancilleres, exministros y exembajadores del sector -entre ellos José Miguel Insulza (PS), Pedro Felipe Ramírez y Carlos Ominami (ex-PS)- realizaron un punto de prensa para dar a conocer una declaración en la que pedían al Mandatario rectificar el rumbo de su política exterior para evitar el “grave daño” que se le hace al país “cuando esta se instrumentaliza para obtener réditos de política interna”.

En la convocatoria, la oposición recalcó que el Mandatario estaría abandonando la política de Estado en materia de relaciones exteriores y solicitó a Piñera reconsiderar su viaje, que calificaron de “inútil” e “inoportuno”.

“Le pediría que reflexionara y viera la posibilidad, como en otras cosas lo ha hecho cuando se ha equivocado, de revertir una decisión que es completamente absurda”, dijo Ominami.

En ese escenario, el vocero (s) de La Moneda, Emardo Hantelmann, citó a La Moneda a algunos representantes de Chile Vamos para que hicieran frente a la ofensiva opositora.

Allí, el senador Iván Moreira (UDI) calificó las críticas de la centroizquierda como una “pequeñez inaceptable” y afirmó que “vemos que hoy día los principitos de la diplomacia y excancilleres firman una carta criticando la política exterior del gobierno. Curiosamente, los que firman esa carta son los mismos que firmaron la carta de apoyo a Lula da Silva, que está preso por corrupción en Brasil”. En la misma línea estuvo el senador Juan Antonio Coloma.

Por su parte, el diputado de Evópoli, Francisco Undurraga, sostuvo que el viaje del Mandatario solo reafirmaba las “convicciones democráticas” de Chile.

Los parlamentarios se reunieron luego con el Presidente Piñera. En la cita, explicaron, el Mandatario les comentó que se reuniría con los eurodiputados que fueron expulsados de Venezuela.

Asimismo, hoy Piñera aseguró que a su visita a Cúcuta se sumarían otros presidentes latinoamericanos, aunque no especificó quiénes. Además, durante la tarde de hoy un grupo de jueces venezolanos que residen en Chile solicitaron al Mandatario acompañar su visita a la ciudad fronteriza.

Foro “abierto”

Pero Piñera no solo defendió su decisión de asistir a la frontera venezolana. El Mandatario también salió al paso de las críticas de otra iniciativa que está impulsando su gobierno en materia de política exterior: la creación del nuevo bloque regional Prosur.

En ese sentido, el Jefe de Estado confirmó que en marzo Chile será sede del primer encuentro entre los países de esta nueva instancia -inicialmente promovida por el gobierno de Colombia para reemplazar a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)-, y descartó que se trate de una organización ideológica de derecha, como lo ha calificado la oposición.

“América del Sur necesita un foro donde podamos dialogar, coordinarnos, colaborar y fortalecer nuestra integración”, sostuvo. Aseguró, además, que “Unasur ha fracasado” y que “la mejor prueba de ello es que, por su exceso de ideologismo, por su exceso de burocracia, está prácticamente inactiva hace ya casi tres años”.

En cambio, Piñera planteó que Prosur es una “instancia nueva, sin ideologismos, sin burocracia y que está abierta a todos los países de América del Sur” que cumplan con los requisitos de plena democracia y respeto las libertades y los DD.HH. de sus habitantes.

Así, el Mandatario explicó que el foro que tendrá lugar en Santiago será abierto y estarán invitados todos los países de la región, a excepción de Venezuela, incluyendo a Bolivia, Uruguay y Ecuador.