La falta o ausencia de la oposición durante este verano ha sido uno de los ingredientes decidores del arranque del 2019. Tanto entre sus simpatizantes como entre algunos dirigentes el diagnóstico no se ignora, y aunque en febrero no funciona el Congreso, esta vez sus partidos no marcaron agenda ni mantuvieron presencia.

Los días dirán si la excepción serán hechos como la carta en que un grupo de excancilleres y senadores PS criticaron que el gobierno haya roto, según ellos, con “la tradición de autonomía de nuestra política exterior” al apoyar irrestrictamente a la figura de Juan Guaidó en Venezuela, a lo que se suma el anunciado viaje del Presidente Sebastián Piñera a Cúcuta.

No obstante, en la oposición reconocen que en vez de articular vocerías, dejar designados encargados de turno veraniego, presionar con oficios fiscalizadores e instalar temas, sus partidos y dirigentes se han limitado -por lo general- a hacer críticas usando redes sociales. De hecho, en los partidos casi no hay interlocutores a quienes la prensa pueda contactar para hacer frente a temas de contingencia.

Entre los diputados PS, por ejemplo, cuentan que la mesa directiva -cuya subrogancia recae en estos días en la vicepresidenta de la Mujer, Karina Delfino- no hizo con ellos coordinaciones con miras a mantener presencia. El Frente Amplio (FA), en su primer verano con 20 diputados, dejó el turno en manos de voceros -los jóvenes Stephanie Peñaloza (MA) y Luis Felipe Ramos, presidente del PL- de discretísima presencia mediática.

Esto ha permitido que, por ejemplo, el gobierno no haya enfrentado mayores contratiempos ante episodios como su despliegue en los incendios e inundaciones; ante la gira de la ministra Marcela Cubillos para defender Admisión Justa; frente al caso de la concesión marítima de Piñera en el lago Caburgua; o el desmentido toque de queda en Biobío.

“Una oposición, el contrapeso necesario al gobierno que existe en el Congreso, no podemos hacerlo desde las redes sociales. Hago el mea culpa que como oposición hemos estado absolutamente desarticulados y prácticamente ausentes de acciones concretas durante este período estival”, reconoce el diputado DC Gabriel Silber.

Incluso, todavía no se despeja si el FA dará sus votos para que el propio Silber presida la Cámara en marzo, como estaba acordado. De hecho, las conversaciones por el tema aún no se han retomado y recién la próxima semana se reunirían los jefes de bancada.

El jefe de la bancada de diputados del PS, Manuel Monsalve, coincidió con su par DC. “Es evidente que no existe la coordinación suficiente. No existe agenda común y ha habido poco trabajo colectivo”, dijo el socialista, y añadió sobre la falta de vocerías que “en eso claramente ha habido debilidad”, sostuvo.

Sin embargo, no todos concuerdan con esa visión. El jefe de bancada del PPD, Ricardo Celis, afirmó que sí ha habido coordinación. “Desde el inicio del receso legislativo tomamos todas las decisiones relevantes para el 2019 (…) Respecto a otros temas sí hemos opinado”, dijo.

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