A inicios de enero, la Brigada de Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones entregó un análisis financiero detallado respecto del general(R) Juan Miguel Fuente-Alba Poblete (65). El informe se declaró secreto por un plazo de seis meses, y, según fuentes consultadas por La Tercera PM, se convirtió en la pieza clave para el procesamiento dictado ayer por la ministra Romy Rutherford en contra del excomandante en jefe del Ejército, quien ayer fue informado de que se le levantaron cargos por el delito de malversación de caudales públicos, por cerca de $ 3.500 millones.

La indagatoria que inició el fiscal José Morales por presunto enriquecimiento ilícito y que posteriormente se dividió, quedando una parte de ellas en la justicia militar, a cargo inicialmente del ministro en visita Omar Astudillo y, posteriormente, al mando de Rutherford, busca establecer cómo se construyó el altísimo patrimonio Fuente-Alba Poblete que en 2015 él mismo, en una solicitud crediticia al Banco de Chile, fijó en aproximadamente $1.525 millones incluyendo acciones, tres vehículos, cinco propiedades y depósitos por $205 millones.

La cifra a la que llegó la ministra Rutherford da cuenta no sólo de sus bienes, sino también de los fondos con cargo a gastos reservados que el militar habría ocupado durante su periodo como mandamás del mundo castrense para financiar pasajes de su cónyuge y otros familiares a distintos destinos, siempre en primera clase y preferentemente a través de dos agencias: Latrach y Tupper. Siempre pedía viajar en el asiento 1A y exigía atención en el aeropuerto de personal de las empresas para realizar los trámites correspondientes.

Distintas fuentes vinculadas a la indagatoria, al ser requeridas por este medio coinciden en que a diferencia de otros investigados por la ministra Rutherford, que habrían utilizado un mecanismo defraudatorio para abultar facturas y obtener una devolución de las agencias, Fuente-Alba Poblete habría hecho uso directo de los fondos disponibles para pagar gastos esencialmente de inteligencia y que, por lo mismo, no necesitan ser respaldados. En esta hebra habría sido clave la declaración de uniformados que dan cuenta de haber realizado pagos en efectivo de pasajes con dineros de este caudal.

Haití y un hermoso jardín

¿Cómo se justificaban los viajes? En 2012, por ejemplo, el personero habría estado en Haití durante un par de horas para posteriormente seguir en ruta desde Miami a Cancún y luego a Madrid con retorno a Miami y luego a Chile. Todo ello junto a su esposa, Anita Pinochet.

Existen, además, otros antecedentes que generaron sospechas. En 2013 en Chicureo adquirió la Parcela o Lote G cuatro de la subdivisión del Proyecto de Parcelación del Fundo Santa Filomena por 18.490 UF, cerca de $500 millones. Para este lugar entre fines de 2013 e inicios de 2014, cuando aún era la máxima autoridad castrense, solicitó la confección de un jardín que, entre los trabajos de paisajismo y las especies adquiridas, tuvo un costo cercano a los $40 millones. Según consta en diversas declaraciones y documentos, cerca de $15 millones fueron pagados a través de depósitos en efectivo del General.

Lo mismo ocurrió con el matrimonio de su hijo, Fernando Fuente-Alba Pinochet, el 31 de agosto de 2013 en el Museo Histórico Militar, que tuvo un costo de $28 millones y respecto del cual se hicieron 23 pagos: 13 fueron en depósitos en efectivo y 10 en cheques y transferencias.

Lo que también ha generado dudas es el tren de vida que ha mantenido el general en los últimos 15 años y en particular en los cuatro años como comandante en jefe. Cenas y almuerzos en los restaurantes El Europeo y el Da Carla de Vitacura eran habituales, al igual que compras en Hermès, donde la corbata más barata está a 135 euros ($100 mil). A eso se suma su conocida afición automotriz, que registra Audis y Mercedes Benz, algunos de los cuales manejaba sólo por un par de meses, para posteriormente cambiarlos. Su cónyuge, Anita Pinochet, quien registra labores esporádicas y se ha declarado dueña de casa, registra un tren de gastos similar al de Fuente-Alba, con quien comparte cuenta corriente, con múltiples viajes –sólo en 2011 más de siete-, y compras en tiendas como Le Bon Marché, en París o el Corte Inglés en Madrid con sumas superiores a $500 mil.

El escenario judicial

Rutherford imputó a Fuente-Alba Poblete la malversación de más de $ 2.900 millones a 2014, lo que implica en la actualidad un monto cercano a los $ 3.500 millones. El procesamiento de la Justicia Militar consigna que “los antecedentes de los viajes realizados por el encartado Fuente-Alba aportados por la Bridef a fojas 1945 que no solo dan cuenta que éste viajó en sus comisiones de servicio acompañado de su cónyuge sino, además, de los altos valores pagados por la Comandancia en Jefe con ocasión de estos viajes, lo que los incluía a ellos y a su comitiva, tanto en cuanto a tickets aéreos, como alojamientos y traslados”.

En paralelo, ordenó el embargo de sus bienes por un total de $ 3.500 millones. Hoy el exmilitar, conocido internamente como “el Señor de los Anillos” (debido a su gusto por los autos marca Audi) y “el Príncipe”, arriesga una pena efectiva de cárcel de 15 años. Además de la justicia militar, debe enfrentar a la justicia civil que lo investiga bajo la figura de lavado de activos.

El General se encuentra ahora detenido en el Regimiento de Policía Militar en Peñalolén y mantiene el pago de su pensión por parte de Capredena cercana a $3 millones. Cuando se le ha requerido acerca de cómo alcanzó un patrimonio tan alto, ha hablado de buenas decisiones financieras y herencia de su papá, que incluye un par de relojes de oro que hoy conserva en su hogar.

El final de la carrera de Fuente-Alba dista de lo que esperaba al ingresar en 1970 a la Escuela Militar del Libertador Bernardo O’Higgins, donde se graduó como subteniente de Infantería en 1972.

Según fuentes de la indagatoria, su obsesión monetaria se afianzó en 2006, cuando fue designado General de División y nombrado como agregado de Defensa y Militar a la Embajada de Chile y jefe de la Misión Militar de Chile en Washington DC, Estados Unidos, donde permaneció un año. Los altos montos que se reciben por este nombramiento y el costo cero en manutención que implica para quien lo detenta habrían influido en una distorsión en su nivel de gastos.

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