Todas las miradas estarán puestas en la reunión que sostendrán esta semana los equipos técnicos del Ministerio de Hacienda con los diputados de la oposición por el proyecto de Modernización Tributaria. El gobierno mira tal instancia con mucha esperanza, pero desde la otra vereda reina el escepticismo.

Es más, ante declaraciones emanadas desde La Moneda señalando que podría haber un acuerdo en febrero para estar votando la idea de legislar a mediados de marzo, la oposición le manifestó en mensaje directo que primero el gobierno debe mostrar alguna propuesta alternativa a la regresividad contemplada en su Reforma Tributaria (RT). Y de paso le recordaron que para ellos, lo tributario no es prioridad enfatizando la idea gestada este mes entre los senadores de que la RT está muy ligada a la reforma a las pensiones y no se pueden analizar por carriles separados, lo cual el gobierno no comparte en absoluto.

La apuesta de La Moneda es que en estas reuniones técnicas se llegue a un consenso en los principios, y se vote la idea de legislar. Y luego, tras esta señal de avance legislativo, se entre al área chica para consensuar los instrumentos por los cuales se mantendrá la integración del sistema, que es el corazón de la RT, sin afectar los ingresos, que es una de las principales preocupaciones de la otra parte.

Pero ese no es el camino para la oposición, advirtió el jefe de bancada del PS e integrante de la Comisión de Hacienda, diputado Manuel Monsalve: “Seamos francos, acá hablamos de un acuerdo en serio con buena fe y transparencia. Si están disponibles, un acuerdo debe expresarse en modificaciones en el articulado, no solo en principios. La experiencia de 2018 no ha sido fácil porque el gobierno habla de principios y después no los refleja en los proyectos como el llamado Admisión Justa en Educación”.

En tanto, en Hacienda se preparan para las reuniones de la próxima semana que esperan sean dos. La primera ya está agendada para el jueves 28 de febrero. “Trataremos de despejar la mayor cantidad de temas posibles en dos encuentros para ir generando los espacios para llegar a acuerdo”, indicaron desde Teatinos 120. Y pese a que esta semana el jefe de asesores, Hermann González, y quien encabeza estos encuentros estuvo de vacaciones, se mantuvo conectado revisando la información que preparó el Servicio de Impuestos Internos (SII) para aclarar la serie de dudas que planteó la oposición en la cita anterior.

Hasta ahora, se recalca, que como el principal punto sobre la mesa ha sido la recaudación y el Informe Financiero (IF), las reuniones han sido encabezadas por González, pero en los siguientes encuentros se sumará el subsecretario Francisco Moreno para incorporar el cariz más político.

Dudas: regresividad y recaudación

Aparte del buen ánimo desde las autoridades, lo concreto es que los técnicos ni siquiera han conciliado los principios básicos tales como que no se reduzca la recaudación ni que sea regresivo. En las primeras reuniones se dieron cuenta que tienen visiones contrapuestas para los mismos conceptos.

El primer macrochoque de interpretaciones apunta a la regresividad de la propuesta, ya que el gobierno estima que la iniciativa es progresiva porque retorna al sistema anterior y aquellas personas que hoy pagan el adicional de 9,45% (por la aplicación del semi integrado) volverán a no pagar impuestos, como antes.

Esa explicación no es suficiente para la oposición que ya solicitó una apertura de los datos para saber si esos contribuyentes beneficiados son personas naturales o sociedades de inversión, cuál es su nivel de ingresos, y ahí analizar si debían pagar o no tributos. “El tema no es cuánto pagaban antes, sino que cuánta renta generan y si eso amerita un pago de impuestos o no. Por ejemplo, Donald Trump paga 0% de impuestos, y Warren Buffett, uno de los hombres más ricos del mundo, admitía que él pagaba menos impuestos que su recepcionista. Y ambos deberían pagar más impuestos, entonces esa es la discusión. A nosotros no nos inquieta que haya gente que antes no pagaba y ahora sí, porque a lo mejor siempre debió haber pagado algo”, explicó Fabián Duarte, académico de la U. de Chile que representa al diputado Pepe Auth en esta mesa.

El otro gran punto de desencuentro es la recaudación. “Hay información faltante, omisiones, en el Informe Financiero. Hicimos una lista y Hacienda con el SII asumieron el compromiso de tener toda esa información disponible el 28”, comentó el extesorero de la República, Hernán Frigolett, quien está en la mesa por el PS.

Consideran que en el total de recaudación proyectada de US$ 1.175 millones no se restaron los costos de medidas incluidas en el proyecto como el aumento del gasto empresarial -o límites al gasto rechazado- o el impuesto sustitutivo de ganancias de acciones, entre otros. Además, solicitaron especificación del impacto de la boleta electrónica, ya que el SII contempla US$ 536 millones por el mayor pago de Impuesto a la Renta producto de la fiscalización. “Esperamos tener los números, los que vamos a analizar con lujo de detalles porque creemos que se están sobreestimando y que muchos de los contribuyentes que se están contabilizando como ingreso, finalmente obtendrán una devolución”, recalcó Frigolett. Asimismo, manifestó que no concuerdan con el cálculo que proyecta un alza del crecimiento de 1 punto, producto de la RT, por diferencias en los supuestos: no se calculó el menor ahorro debido al aumento de impuestos al consumo (plataformas digitales y boleta electrónica), y se estima que la inversión se materializaría en Chile.

Aparte de esas macro dudas, Duarte reconoció que hay otros temas que se han despejado satisfactoriamente, y por ende podrían ser parte de un acuerdo como el perfeccionamiento a las normas antielusión, luego de que en Hacienda aseguraran que no apuntarían ni a reducir las facultades del SII ni a tornarla más laxa. También coincidirían en mejorar el sistema para las pymes con menos barreras de entrada. Hasta ahora, señalan todos, nadie ha puesto una propuesta concreta en la mesa, salvo la minuta de la oposición sobre las pymes.

Escenarios posibles

“Nosotros hemos abierto una puerta y el gobierno debe decidir si la quiere ocupar o no con una disposición concreta a modificar el proyecto previo a votar la idea de legislar y así apurar el tranco legislativo. Y que no juegue a acusarnos de obstruccionismo, porque si no hay disposición a cambios el único camino que nos deja es a rechazar el proyecto”, recalcó Monsalve al admitir que en la oposición no está ajeno el análisis de que el gobierno no se mueva sustantivamente de su proyecto y los culpe a ellos de “obstruccionismo”.

Habría varias razones para ello, señalan desde este flanco. Lo primero que observan es que al empresariado no le ha convencido la ruta que ha tomado la conversación tributaria y así lo reflejó el presidente de la Sofofa, Bernardo Larraín: “Se está desdibujando la inspiración original de la RT. Muchos sectores políticos están poniendo sobre la mesa aumento de impuestos, compensaciones, más recaudación”.

Segundo, que este mismo sector intentó por segunda vez imponer la idea de reducir la tasa de impuesto a las empresas y nuevamente se les cerró la puerta. “Vemos difícil que el gobierno además termine con un proyecto que no es del gusto de este sector, que es su electorado”, indican desde la oposición.

Además, estiman que el primer semestre será flojo en términos de crecimiento, con resultados más cerca del 3% que del 4%, lo que La Moneda podría utilizar “comunicacionalmente” para culpar a la oposición de no querer estimular el desempeño económico. Algo ya se empezó a ver, reconocen, cuando los analistas redujeron sus expectativas para este año apuntando a las dudas por el futuro de este proyecto, y a las palabras del ministro Larraín: “Hay que consolidar los buenos resultados, para eso necesitamos reformas clave, y el proyecto tributario es el más importante” .

Otro escenario es que el gobierno no acceda a un acuerdo con la oposición completa y opte por el “pirquineo”, y con negociaciones anexas obtenga el voto de los regionalistas y los radicales, diputados que a diario en el Congreso abordan al ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel, para conversar sobre variopintos temas. En este esquema, el proyecto se negociaría solo una vez, en el Senado. Pero desde Hacienda desestiman esta alternativa manifestando que se sentaron en la mesa técnica precisamente para concordar visiones. “No estamos armando esta instancia para que fracase, sino para tratar de llegar a acuerdo lo antes posible. Estamos con buena fe y con la disposición de poner toda la información sobre la mesa”.

Monsalve, por su parte, anticipa que un escenario de pirquineo no sería apropiado. “Este es un proyecto que posiblemente llegue hasta Comisión Mixta, y el gobierno debe decidir si quiere facilitar el proceso y tener una RT estable, o jugar a la politiquería chica de conseguir unos votitos que le puede resultar en el primer trámite, pero no le va a permitir sacarlo de manera rápida, y eso no le hace bien al objetivo de reactivación económica. Nosotros queremos colaborar y queremos mayor crecimiento, por eso entendemos que la RT no puede estar dos años discutiéndose”.

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