Universidad de Chile derrotó 3×0 a Huachipato jugando ‘en la medida de lo posible’ para que Frank Darío Kudelka respire un tanto más aliviado luego de un inicio de temporada para el olvido. El cuadro mágico completó un contundente primer tiempo donde liquidó el partido con Pablo Parra como figura y un Nicolás Guerra que vuelve a ilusionar.

El partido comenzó con una “U” bien parada en la cancha gracias las dos líneas de cuatro que paró el DT cordobés en el pasto del Nacional. Parra por izquierda y Ubilla por derecha se ubicaban a la misma altura de Camilo Moya y Jimmy Martínez en el medio campo. Mientras que Gabriel Torres y Guerra se las arreglaban en la ofensiva. ¿Cuál era la idea? Primero, no permitir el avance del rival. Y segundo, una vez recuperada la pelota, salir rápido de contraataque explotando la banda del ex puntero de Cobreloa.

Más allá de las intenciones del técnico de la “U”, lo cierto es que el cuadro local tuvo la fortuna de que las pelotas que no ‘quisieron’ entrar en Rancagua la semana pasada, esta vez sí decidieron echarles una mano a los azules. Fue así que -tras una pelota parada- Matías Rodríguez abrió el marcador con un desvió de cabeza a los 13 minutos. Delirio de la parcialidad local que llegó en masa a apoyar al equipo de la República.

Tras el gol del lateral derecho, la “U” siguió en la misma. Bien arropada con su 4-4-2, concentrada en las marcas y con gran capacidad física para correr detrás de los acereros que -si bien manejaban la pelota- no contaban con jugadores de gran peso ofensivo para dañar a una retaguardia azul que se vio tranquila en cada faena en la cual que le tocó bregar. Bien Echeverría que se consolida como un hombre importante en el plantel jugando de central, no como ‘6’. Sólido también el trabajo de Diego Carrasco que -silenciosamente- ha mostrado ser un zaguero confiable y bastante fuerte en el mano a mano.

A los 30’ del primer tiempo apareció la figura del Nico Guerra. El juvenil azul volvía de una lesión que lo dejó fuera del Sudamericano Sub 20 jugado en Chile, por lo que no era fácil volver a las canchas, más en un equipo que no venía bien y sorteaba una crisis impensada a inicios del 2019. El delantero se notó fresco, peleó cada una de las pelotas que le tocó disputar y, además, fue fundamental al forzar la mano de Ramón Sáez en el área para que Johnny Herrera anotara el 2×0 desde los doce pasos.

Tanto del capitán azul que fue clave para el resultado final. ¿La razón? Desde ese momento pareció que el equipo se ‘soltó’. Los miedos de inicio de temporada se apaciguaron y pudieron -por primera vez en lo que va de año- manejar el partido, eso sí, sin ser protagonistas del juego porque la pelota seguía siendo administrada por los del acero. Y claro, la dictadura de los resultados marca la pauta en el fútbol moderno, por lo que el Romántico Viajero sabía de la importancia de ganar (como sea) en Ñuñoa.

El tercer tanto del cotejo llegó tras un fuerte remate de Parra desde fuera del área el cual fue detenido -a medias- por Castellón y en donde apareció el propio ‘Kun’ -a los 33 minutos-para empujarla al fondo arco. En el segundo tiempo el trámite del partido no cambió mucho. Huachipato siguió teniendo la hegemonía de la pelota (más con la entrada de César Valenzuela) y la “U” siguió corriendo detrás de ella, pero el resultado se mantuvo inalterable hasta el pitazo final.

“Jugamos como podemos, no como queremos”, fue la frase de cabecera de Kudelka el segundo semestre del 2018, en referencia a que no contaba con los jugadores necesarios para desarrollar su idea futbolística, su ‘método’. Este año intentó plasmar su impronta, pero no lo logró. Es por ello que terminó por resignarse y cedió. Por más que haya dicho (después del partido en conferencia de prensa) que su equipo mostró presión alta (un poquito los primeros 15’), que fue intenso y agresivo, la realidad es que el cuadro laico terminó jugando a la refriega y siendo un actor de reparto en los pastos del Nacional…en definitiva, terminó jugando (y ganando) “como pudo”.

Ahora, ¿Se viene una semana un poco más tranquila para Universidad de Chile? Sí, no hay dudas. El triunfo, los 3 puntos, llegan como agua en el desierto a las huestes azules. Pero también quedan bastantes interrogantes respecto al futuro del equipo. De muestra un botón: ¿Llegará el jugador “pensante” que necesita (y solicitó) Kudelka a Azul Azul? Si esto último es así, ¿Cambiará, nuevamente, el esquema para adaptarse a las características de esta eventual incorporación?

Por otro lado, ¿Seguirá insistiendo en el 4-4-2 que le permitió ganar este partido, pero que no le satisface completamente por cómo juega su equipo? Interesantes preguntas que la Sintonía Azul intentará dilucidar durante la semana que viene. Ganó la “U” y eso es sinónimo de alegría…por lo menos, hasta el fin de semana siguiente.

Por. Jaime Troncoso Trunce (Twitter: @matrope_ )