“El señor Ricardo Ezzati ya no es una persona notable y destacada, dejó de tener una vinculación con la comunidad nacional, su actividad no se traduce en un beneficio para el país y hoy se ha destacado por lo negativo de su actuar. Todo ello está acreditado mediante hechos públicos y notorios”.

La frase es de la senadora Ximena Rincón (DC). La dijo el pasado 8 de agosto en la comisión de Derechos Humanos, el mismo día en que la ex ministra logró –junto a la senadora Adriana Muñoz(PPD), coautora del proyecto- aprobar en la comisión y despachar para su discusión en sala, el proyecto de ley que busca revocar la nacionalidad por gracia que se le concedió a Ezzati el año 2006.

El texto fue presentado en mayo del año pasado, fue aprobado en agosto en esa comisión -solo por senadores de oposición- y ahora está puesto en la tabla de las sesiones de la Sala del Senado de hoy y mañana.

Sin embargo, senadores de Chile Vamos consultados por la iniciativa adelantan que votarán en contra o se abstendrán poniendo como principal argumento el hecho que Ezzati no está condenado por la justicia. Eso, haría tambalear el proyecto de las senadoras Rincón y Muñoz ya que éste implica una modificación de ley orgánica constitucional por lo que se necesitarían 4/7 de los senadores para su aprobación.

“Como hay que ser serio para concederla, hay que ser serio para quitarla. Y el señor Ezzati no ha sido sometido a proceso judicial y no hay ninguna resolución sobre eso entonces creo que este proyecto no tiene sentido. No voy a aprobarlo”, dijo el senador Juan Antonio Coloma (UDI).

Asimismo, en el oficialismo hacen ver que el caso del arzobispo de Santiago es distinto al de John O’Reilly a quien se le concedió por gracia la nacionalidad chilena en 2008 pero se le quitó en 2015 luego de que fuera condenado por abusos reiterados en contra de un menor de edad del Colegio Cumbres.

“Mientras no haya condena y no haya verdad procesal acreditada en virtud de una resolución judicial, es absolutamente apresurado plantearse aquello”, dijo el senador Francisco Chahuán (RN) sobre el caso de Ezzati.

Por su parte, la presidenta y senadora de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe comentó que la medida de las senadoras es “populista”. “Nosotros creemos en la presunción de inocencia y en este tipo de cosas hay que darle la posibilidad a las personas de que se defiendan. Si se demuestra algo y lo condenan, sería distinto pero nosotros como Congreso no podemos actuar sin argumentos sólidos”, comentó.

Asimismo, el senador Manuel José Ossandón (RN) comentó que está en contra de revocar la nacionalidad hoy a Ezzati pero que se inhabilitará de la votación debido a que uno de sus hijos es miembro del seminario de Santiago. “Hasta que una persona no esté condenada, la presunción de inocencia es fundamental. Si es condenado, seré el primero en votar que se le quite su nacionalidad, al igual como lo hice con O’Reilly, donde muchos parlamentarios decidieron mirar para el lado e ir al baño al momento de la votación”, comentó.

Los argumentos de los senadores oficialistas irían en la misma línea de los expuestos en la carta que envió hace pocos meses la Conferencia Episcopal a la mesa del Senado para solicitar el rechazo del proyecto.

Las cuatro razones

El 9 de enero, la comisión de Derechos Humanos del Senado sesionó con la presencia de los senadores Muñoz (PPD), Alejandro Navarro (Ind) y Juan Ignacio Latorre (RD). Además, asistieron como invitados Rincón (DC) y Juan Pablo Letelier (PS) que no forman parte de esa comisión.

En la sesión, Rincón enumeró los cuatro “hechos públicos y notorios” para justificar el proyecto: “Obstrucción a la justicia para el conocimiento de la verdad, lo que se evidenció en su acción y omisión respecto de las víctimas de abuso sexual cometido por Fernando Karadima para acceder a la información” y “Actitud hostil y persecutoria en contra de los sacerdotes Felipe Berríos, José Aldunate y Mario Puga”.

Además, la senadora de la DC agregó otras dos razones: “Agresión en contra de las personas transgénero, en el marco de la tramitación del proyecto de ley que reconoce y protege a la identidad de género, sin petición de disculpas” y “Contumacia en su conducta de irresponsabilidad ante la crisis que vive la Iglesia chilena, producto del encubrimiento institucional de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en contra de niños y adolescentes (…)”.

Finalmente, el proyecto fue aprobado por los senadores Muñoz, Latorre y Navarro. Los senadores Van Rysselberghe (UDI) y Felipe Kast (Evópoli), que son miembros de la comisión de Derechos Humanos, no asistieron a esa sesión.

Con todo, miembros del senado indicaron en privado que está en duda la revisión del proyecto en la Sala para esta semana debido a la cantidad de iniciativas en tabla pero estiman que tras la publicación de Radio Biobío, en que se dio a conocer una posible violación y abuso sexual por parte del presbítero Tito Rivera, exrector de la iglesia Las Agustinas, algunos senadores del PPD y el PS pedirán que se vote “lo antes posible”.

Ese hecho golpea a Ezzati ya que, de acuerdo a la publicación periodística, habría ocurrido al interior de la Catedral de Santiago y la denuncia de la víctima habría sido conocida por Ezzati en 2015 y que sólo a fines de 2016, el arzobispo inició el proceso canónico penal.

En octubre del año pasado, Ezzati fue citado a declarar como imputado en la causa por eventuales abusos sexuales cometidos por el excanciller de la Iglesia de Santiago, Óscar Muñoz. En esa ocasión, Ezzati guardó silencio.

“A raíz de los últimos acontecimientos que han salido a la luz, y los antecedentes ya conocidos, creemos que amerita poner atención al papel que ha jugado Ricardo Ezzati en casos de abuso sexual por parte de miembros de la iglesia. A raíz de los testimonios, hemos podido establecer que él tenía un papel de encubridor no menor”, comentó la senadora Muñoz.

En la misma línea, el senador Guido Girardi dijo que las posturas del arzobispo de Santiago “han sido muy negativas para la sociedad chilena y para la salud”. “Algunas de sus declaraciones pueden ser responsables del aumento del Sida porque soy testigo que durante años esas posturas fueron orientadas a censurar y vetar las campañas contra el Sida”, dijo Girardi.

“Voy a votar absolutamente a favor de una ley que revoque la nacionalidad por gracia a Ezzati. Su conducta y su comportamiento y lo que estamos sabiendo sobre su encubrimiento es algo que desmerece el reconocimiento de la nacionalidad”, comentó el senador Alfonso De Urresti (PS).

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