Luego de quedar en libertad de acción tras el entrenamiento del sábado, la selección chilena volvió a juntarse este domingo para seguir preparando el duelo ante Venezuela por la fecha 14 de las Clasificatorias Sudamericanas. Sin embargo, todo debió retrasarse debido a una inesperada visita.

Es que la FIFA se hizo presente en Juan Pinto Durán para aprovechar la oportunidad de realizar un control antidopaje de cara a la Copa Confederaciones Rusia 2017, debido a que es la última concentración que tendrá la Selección antes del torneo que se jugará a partir de junio.

Los 27 convocados con los que cuenta Juan Antonio Pizzi debieron realizarse exámenes de sangre y orina para determinar los resultados, lo que obligó a retrasar en una hora y media el inicio de la práctica matinal, en una jornada donde se tenía previsto tener dos entrenamientos.

Por Ignacio Soto Bascuñán