Universidad Católica se vio superada ayer en Asunción por Libertad y no pudo equiparar el juego efectivo de los locales, que aprovecharon gran parte de las ocasiones de gol que se generaron, dejando un 4 a 1 en el marcador que fue lapidario para los Cruzados.

Antes de los 5 minutos, los locales ya ganaban por 2 a 0 frente a una pasiva defensa de Universidad Católica, que vio como Adrián Martínez capitalizó dos rebotes que le dejaron servido los goles para marcar la tendencia en el partido.

Tan pronto como llegaron los goles, empezaron las inseguridades en el equipo chileno, que no tenia la pelota y cuando la recuperaba se equivocaba constantemente debido al nerviosismo y la falta de ritmo con que llego a Paraguay.

La UC parecía desenchufada del partido, dormida a ratos y con muchos problemas en la zona media del terreno. Luciano Aued no estuvo preciso para limpiar las jugadas y aprovechar un posible avance en ataque, lo que posteriormente fue desapareciendo.

A los 20 minutos Católica pudo hacerse con el balón y empezar a manejarlo por más tiempo y tener aproximaciones al arco de Martín Silva.

Una de las claves para el alza de rendimiento en la UC fue el dominio del balón y su tránsito en territorio rival por el sector derecho del ataque, con José Pedro Fuenzalida y Stefano Magnasco para complicar al zurdo Cougo.

De esa forma los que vistieron de rojo en la noche Asunceña tuvieron más llegada a portería rival, la centralización del juego por medio de toques o centros comenzó a fluir y en una de esas ocasiones llegó un regalo para los de San Carlos de Apoquindo.

A los 38 minutos del primer tiempo, Stefano Mgnasco llegó sigilosamente a linea de fondo, lanzó un centro que no tuvo destino de área al impactar en el brazo de Ayrton Cougo. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela no vaciló y dio penal para Católica, que luego Luciano Aued cambiaría por gol.

En la segunda etapa Sebastián Sáez tuvo en sus pies la oportunidad más clara para empatar el partido, con balón en movimiento cerca del punto del penal, su tiro fue bien atajado por Silva y los Cruzados se quedaron con la cara larga por una clara situación desperdiciada.

Como ley en el fútbol, gol que no haces, te lo hacen y así sucedió para Libertad.

Ya con los ingresos de Duvier Riascos y César Fuentes la UC se vio más con el balón y el control de este en el mediocampo para pasar a ataque. Ahí toda opción se diluía a la entrada del área y Católica no era capaz de marcar el empate. Así se hizo presente a los 29 minutos del complemento, el tercer gol del equipo “Gumarelo”. Antonio Bareiro aprovechó de anticiparse a la defensa católica tras un centro violento y medido de Alan Benítez, luego puso de cabeza las ilusiones cruzadas con el gol.

Para màs remate los últimos minutos solo sirvieron para hacer realidad una goleada que Ayrton Cougo se encargó de confirmar cuando se iba el encuentro a los 45+4 del segundo tiempo.

Una dura derrota se trae la UC a Santiago con muchísimo por mejorar de cara al segundo desafío en Copa Libertadores la próxima semana ante Rosario Central, donde solo les servirá ganar.

Por: F.A.O