Un 23% de avance en sus promesas legislativas alcanzó la administración del Presidente Sebastián Piñera en el primer año de gobierno.

Así lo reveló el estudio “Del dicho al hecho” -que realiza anualmente la Fundación Ciudadanía Inteligente-, a partir de un análisis del total de promesas legislativas contenidas en el programa con el que el Mandatario llegó a La Moneda. La cifra da cuenta de un promedio del avance de las 256 promesas contenidas en el programa que tienen asociadas uno o más proyectos de ley. A cada uno de esos compromisos se le asignó una puntuación porcentual para medir su evolución de acuerdo al estado de su trámite legislativo.

De esa forma, el estudio establece que del total de 256 promesas, 107 se encuentran con iniciativas ingresadas al Parlamento, 11 de las cuales tienen un 100% de avance, una un 90%, 33 un 70% y 60 de ellas, un 40% de avance.

Asimismo, el estudio midió el estado de avance de las promesas agrupándolas en distintas áreas de cumplimiento. Las cifras, según explican desde la fundación, se obtuvieron a partir de un promedio del porcentaje de avance del total de promesas por cada área.

Así, la medición revela que el Ejecutivo avanzó en mayor medida en las áreas de Defensa, con un 60%; equidad de género, con un 56%; ciencia y tecnología, con un avance del 45%, e infancia y juventud, con un 41%. Por el contrario, según el análisis de la fundación, el gobierno no registró avances legislativos en sus compromisos sobre pueblos originarios, deporte y cultura.

El porcentaje de cumplimiento global del programa del Presidente Piñera se encuentra dos puntos por debajo de lo que obtuvo en la misma medición la expresidenta Michelle Bachelet cuando asumió su segundo mandato en 2014, año en que logró un 25% de cumplimiento.

En la fundación explican que la diferencia no sería significativa, sobre todo, porque el programa de Piñera contempla un mayor número de compromisos, además de que ambos desplegaron estrategias legislativas disímiles.

El ministro de la Segpres, Gonzalo Blumel -cartera con la que la fundación cotejó información durante la elaboración del estudio- hizo una lectura optimista de sus cifras. “Es una cifra positiva, porque muestra un avance significativo, coherente con la cantidad de tiempo transcurrido del periodo de gobierno. Además, porque muestra cifras similares respecto de las administraciones anteriores, pero apareciendo nosotros con más compromisos. Nuestro programa contempla casi un 50% más de compromisos que la administración anterior, porque hicimos un programa pensando a ocho años plazo, y eso marca una diferencia”, explica Blumel. Y agrega: “Además, es importante destacar que no tener mayoría en el Congreso ni tener la presidencia de las comisiones hace que el avance a veces resulte más engorroso”.

Consultado sobre las áreas que aparecen con un escaso avance legislativo, Blumel aclara que “el 2018 lo que hicimos fue priorizar todas las reformas sociales con avances importantes que recoge este estudio, como, por ejemplo, lo que se ha hecho en materia migratoria o en Sename. Pero también hay otras materias donde estamos buscando construir consensos, como lo es la agenda indígena, la que, en todo caso, ha avanzado bastante de forma administrativa con el Plan Araucanía”.

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