Un nuevo misterio cósmico se abre ante nosotros. ¿Recuerdan la famosa “estrella de Tabby”, esa que disminuye y aumenta su brillo de forma aparentemente aleatoria y de la que se llegó a decir que estaba rodeada por una “megaestructura alienígena”? Pues bien, un equipo internacional de astrónomos acaba de anunciar, en un artículo recién publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, el hallazgo de otra estrella que tiene un comportamiento similar, aunque mucho más acentuado.

Se llama EPIC 204376071, está “solo” a 440 años luz de distancia y es capaz de perder, y recuperar después, hasta un 80% de su brillo sin que los científicos sepan muy bien por qué. Recordemos que durante sus misteriosos oscurecimientos, Tabby solo pierde cerca del 20% de su luminosidad.

Observando esta nueva estrella, los investigadores fueron testigos de cómo el brillo de EPIC 204376071 disminuía rápidamente (hasta perder un 80% del mismo), para volver después a recuperarse más lentamente, a medida que fuera lo que fuese que estuviera bloqueando su luz pasaba por delante de ella.

Técnicamente, el fenómeno observdo recibe el nombre de “ocultación”, y es lo mismo que sucede, por ejemplo, cuando la Luna se interpone entre el Sol y nosotros, ocultándolo total o parcialmente durante un eclipse. Solo que en este caso la ocultación fue asimétrica, lo que significa que lo que pasó por delante de la estrella no era redondo. De hecho, tal y como se puede ver en la animación, la entrada de la sombra fue dos veces más rápida que su salida por el otro lado.

“En este estudio -escriben los investigadores en su artículo- informamos del descubrimiento de una profunda depresión, de hasta un 80%, en el flujo de EPIC 204376071 y que duró un día completo”.

Sin embargo, y a diferencia de lo que pasa con la estrella de Tabby, lo que está sucediendo en EPIC 204376071 podría resultar más fácil de entender. De hecho, los investigadores ya disponen de algunas ideas al respecto. Y no, ninguna de esas ideas tiene que ver con posibles megaestructuras extraterrestres.

¿Es el culpable un gran planeta anillado?

EPIC 204376071 es una enana roja, con apenas el 16% de la masa de nuestro Sol, el 3% de su luminosidad y la mitad de su temperatura superficial (unos 2.700 grados frente a los más de 5.500 grados de la superficie solar). Y también es muy joven (alrededor de 10 millones de años, frente a los casi 5.000 millones de años del Sol) lo que implica que muestra una gran actividad en forma de enormes llamaradas.

Hasta ahora no se había visto una variación tan drástica en el brillo de una estrella, pero los investigadores descubrieron que sus patrones de ocultación (aunque no con tanta pérdida de brillo) coincidían bastante bien (aunque no a la perfección) con los observados en otra estrella en 2017. Y que en aquella ocasión la ocultación se debía al tránsito de un planeta anillado. Por lo tanto, podría ser que otro cuerpo de grandes dimensiones (y con un sistema de anillos), como una enana marrón o un enorme planeta, fuera el responsable del misterioso oscurecimiento de EPIC 204376071.

La otra posible explicación apunta a una nube de polvo y gas que se movería entre la estrella y nosotros. Una nube que sería más densa en sus bordes y que estaría en órbita permanente alrededor de la estrella. Los investigadores creen que este segundo escenario resulta más improbable que el del planeta anillado, aunque no lo consideran imposible.

¿Un planeta con anillos? ¿Una nube de polvo? ¿o quizá algo diferente y que los científicos aún no han considerado? Lo cierto es que a día de hoy o lo sabemos. Lo único que se puede decir por ahora es que ha aparecido una nueva “estrella misteriosa” y haciendo gala de un comportamiento que aún no podemos explicar. Hagan, pues, sus apuestas…

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