Ubicada a unos 40 años luz de distancia, la estrella enana roja TRAPPIST-1 es el hogar del grupo más grande de planetas similares al tamaño de la Tierra jamás encontrado hasta ahora en un solo sistema solar. Los científicos han revelado nuevos e intrigantes detalles sobre ellos, según se detalla en un estudio publicado este viernes en la revista Planetary Science Journal.

El sistema estelar, que fue descubierto en 2016, alberga a siete exoplanetas rocosos con densidades notablemente similares. La información recopilada por los investigadores sobre su composición podría indicar que estos son mundos con altos niveles de óxido o incluso con mucha más agua de la existente en la Tierra.

Cálculos anteriores habían demostrado que estos planetas tienen aproximadamente el mismo tamaño y masa de la Tierra sugiriendo que deben ser rocosos y estar compuestos por materiales como hierro, oxígeno, magnesio y silicio, a diferencia de planetas gaseosos como Júpiter y Saturno. El nuevo estudio ofrece las mediciones de densidad más precisas hasta la fecha para cualquier grupo de exoplanetas.

El hecho de que los planetas de TRAPPIST-1 sean similares en densidad indica que pueden tener una composición parecida de materiales, explican los astrónomos. Las mediciones muestran que los planetas son aproximadamente 8 % menos densos que la Tierra y Venus.

Altos niveles de oxígeno

Los autores del estudio creen que sus densidades ligeramente más bajas que las de nuestro planeta podrían ser el resultado de diferentes escenarios. Uno es que los planetas tengan una composición similar a la de la Tierra, pero con un porcentaje menor de hierro, alrededor del 21 % contra el 32 %. Otra posibilidad es que el hierro en los planetas esté infundido con altos niveles de oxígeno, formando óxido de hierro.

“Esta es una de las caracterizaciones más precisas de un conjunto de exoplanetas rocosos, que nos dio mediciones de alta confianza de sus diámetros, densidades y masas. Esta es la información que necesitábamos para formular hipótesis sobre su composición y comprender cómo se diferencian de los planetas rocosos de nuestro sistema solar”, señaló Eric Agol, astrofísico de la Universidad de Washington y autor principal del nuevo estudio.

Asimismo, los especialistas consideran que el hallazgo ofrece información sobre la amplia variedad de sistemas planetarios que podrían llenar el Universo.

“El cielo nocturno está lleno de planetas, y solo en los últimos 30 años hemos podido comenzar a desentrañar sus misterios, también para determinar la habitabilidad de estos planetas”, comentó la coautora Caroline Dorn, de la Universidad de Zúrich.

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