No es un buen día para los mercados del mundo, una vez más. Y el denominador común es el mismo: el enfriamiento de la economía global.

Las preocupaciones de los inversionistas ahora giran hacia China, país que reveló una abrupta caída de sus índices de comercio exterior, confirmando el efecto que ha tenido la guerra comercial con EEUU.

Las bolsas chinas fueron precisamente las primeras en reaccionar a estos datos y se despidieron de la sesión con caídas de más de 4%, en su jornada más negra en cinco meses.

En ese contexto, el Nikkei de la Bolsa de Tokio, la más importante de Asia, cerró con un retroceso de 2%.

“Los datos comerciales de China son una gran parte de esto”, dijo el jefe de inversiones de Fiera Capital, Julian Mayo, informó Reuters.

Europa no lo hace mucho mejor. Las acciones agrupadas en el EuroStoxx anotan caídas de 0,8%, la cuales ya vienen resentidas luego del panorama no muy halagüeño previsto por el Banco Central Europeo (BCE).

El titular de esa entidad, Mario Draghi, dijo ayer que la economía estaba en “un período de debilidad continua e incertidumbre generalizada” al impulsar un alza de tasas planificada y, en cambio, ofrecer a los bancos una nueva ronda de préstamos baratos.

El BCE dio “otra señal de que nuestros temores de un crecimiento lento en realidad están siendo confirmados”, dijo Tim Courtney, director de inversiones de Exencial Wealth Advisors en Oklahoma City, reportó Bloomberg.

“Para los mercados de EE.UU., solo muestra que será más difícil para estas empresas alcanzar sus objetivos si el resto del mundo se encuentra en un crecimiento positivo muy, muy lento, o en modo de contracción”, agregó.

El índice mundial de referencia de 47 países del MSCI cayó por quinta sesión consecutiva, su racha más extensa desde diciembre.

Los inversionistas están atentos a los datos de empleo de febrero en Estados Unidos que saldrán más tarde en el día.

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