El caos en los servicios públicos se convirtió esta semana en el nuevo combustible que reaviva la protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. Como si se tratara de una tormenta, al desabastecimiento de alimentos y medicinas, la escasez de gasolina, el paro de funcionarios públicos y un anunciado paro general de trabajadores de otros sectores, se acaba de sumar el caos en los servicios públicos.

La inconformidad de los ciudadanos crece debido a graves fallas que enfrentan para acceder al agua potable, porque la falta de mantenimiento tiene a varios acueductos fuera de servicio y a esto se sumó un apagón en el sistema eléctrico nacional que comenzó el jueves en la tarde y todavía no tiene solución.

Todo apunta a que se trata de una falla grave que podría haberse originado en El Grui, la principal hidroeléctrica del país, y cuya complejidad no ha permitido una pronta recuperación del sistema energético, afectado por corrupción y desatención al mantenimiento. Maduro, sin embargo, insiste en que se trata de un nuevo ataque imperialista a su gobierno.

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