Junto con el desagarrador caso de Nabila Rifo, en las últimas semanas, dos casos de violencia en el pololeo han marcado a la sociedad sobre todo a las organizaciones que defienden a las mujeres víctimas de abuso por parte de sus parejas. En ambos, las afectadas sólo están en una relación de pololeo condición que no está considerada en la ley de Violencia Intrafamiliar, lo que deja impune a los agresores.

Para hablar de estos y otros temas relacionados con la violencia intrafamiliar, estuvo en Radio Santiago Mariana Madariaga, directora de la ONG “Parejas Sin Violencia”, quien aseguró que siempre hay que estar atentas o atentos a la señales que se envían sobre todo en el abuso de control, muchas personas piensan que la violencia se genera sólo cuando hay golpes, y eso no es así hay diversos tipos.

-¿Cuáles son las señales más claras que se pueden detectar ante la violencia durante el pololeo?

“Lo primero es entender que la violencia no es la violencia física, nosotros detectamos que  muchos de los jóvenes no conocen los tipos de violencia, creen que la violencia es solamente el golpe, cuando se llega ya a la violencia física, entonces tienen que entender que hay otro tipo de violencia que es mucho más amplia y que generalmente está centrada no solamente en agredir a alguien verbalmente, sino que en señales de control y poder, por ejemplo, cuando controla el teléfono, le pide la clave de las redes sociales, controla la manera en que se viste, con quien se junta, le hace escandalo porque se junta con una persona que a él no le agrada o no lo deja juntarse con los amigos o las amigas.

Muchas veces estas jóvenes que están en situación de violencia prefieren no juntarse más con las amigas porque le va a generar problemas con el pololo, entonces se alejan, por eso hay que estar atentos eso no es normal, eso es violencia”.

-¿Cuál es el principal llamado para las mujeres y hombres que son víctimas de violencia?

“En el caso de los varones ellos tienen que luchar con todo un tema sociocultural, el tema de la vergüenza y la recriminación de sus pares que le digan “oye te pega tu señora” ellos además tienen toda esa connotación sociocultural encima que los afecta, por eso es que ellos no denuncian.

En el caso del pololeo, si están en una relación violenta y no pueden solucionar los temas conversando es mejor que se separen, porque una relación que parte con violencia psicológica, va a terminar en violencia física, es una escalada de violencia. Las parejas que llegan a los golpes es porque durante meses han estado en violencia psicológica”.

-¿Que hacer en el caso de ser testigo de un hecho de violencia y el afectado defiende a su agresor?

“Ese es un tema bastante complejo porque las víctimas de violencia, no solamente las que sufren de violencia intrafamiliar sino también en el pololeo, defienden al pololo, generalmente se echan la culpa y creen que son ellas las que provocaron al agresor para que las golpeara.

El llamado, mientras no peligre tu vida, es a tratar de intervenir y llamar a carabineros e independiente de lo que pase, ahí hay una agresión física que está penalizada, es un delito golpear a una persona”.

INICIO DEL POLOLEO. ¿Cuándo es recomendable que un niño o niña comience a pololear?

“Es un tema bastante complejo porque cada familia tiene sus códigos internos, creo que no pasa por la prohibición de la relación de pareja, sino que más bien que los padres fortalezcan los lazos de comunicación con sus hijos, no se trata que se metan sino que estén pendientes.

Más que controlar a que edad pololean, nuestra experiencia dice que los chicos están pololeando cada vez más jóvenes a los 14 años ya han tenido una experiencia previa y según nuestra propia cifra a los 14 años ya han vivido su primera experiencia de violencia.

Lo importante es que los padres que ven a sus hijos en etapa de tener una relación de pareja puedan conversar con ellos, que los informen y que le expliquen qué es lo ideal de un pololeo, una pareja que sean amigos- partner, que no haya control ni poder uno sobre el otro, quitar todos los estereotipos del amor sufrido, esto de que si me quiere me hace sufrir, todas esas cosas hay que eradicarlas”.

-¿Cómo supervisar las redes sociales de los hijos sin que ellos sientan falta de confianza o que se les está invadiendo?

“Lo que nosotros optamos es que generalmente los padres fortalezcan los lazos de comunicación con los padres, que vean en ellos un apoyo y no un agente crítico porque muchas veces los padres se enojan y retan a los hijos y desde ahí los pequeños dicen nunca más le cuento a mi papá o mamá, sino me llega un reto gratuito.

La idea es que los papas en vez de ponerse a gritar, escuchen a los hijos. Porque a veces un niño o un joven puede estar en una situación de pareja violenta y no se atreve a contar porque le da miedo, a veces tienen más miedo al reto que se pueden llevar que a enfrentar solo el problema que está teniendo.

Insisto un mensaje a los padres a estar más abiertos y atentos a lo que están haciendo sus hijos, si tienen conductas extrañas, han bajado las notas, no quieren salir con amigos,  se encierran, que están con la pareja día y noche que pongan atención y  estén pendientes”.

-¿Cuáles son las principales falencias en la legislación?

“En tres años se han presentado dos proyectos, el primer proyecto lo presentó el expresidente Sebastián Piñera y ahora en el gobierno de Michelle Bachelet se presentó otro que toma al anterior pero agrega otras cosas.

A nosotros nos parece súper bien que se levanten estos proyectos, pero el problema es que seguimos discutiendo, ya llevamos 3 años, vamos para el cuarto hablando que se debe incluir en la legislación la violencia en el pololeo, no se están tomando las medidas concretas, creemos que esto requiere suma urgencia, no es un tema de seguir discutiendo.

Se está presentando el final de este gobierno, el próximo año no sabemos quién va a gobernar y que línea se seguirá. Estamos esperando que llegue otro gobierno, que tome el proyecto y nos vamos a pasar 10 años revisando que el proyecto de ley de femicidio incorpore a los pololos pero resulta que mientras se están muriendo mujeres, al año mueren entre 3 a 4 mujeres por violencia en el pololeo. Necesitamos medidas concretas a corto plazo, este no es un hecho aislado, es un tema grave”.

/Fotos JLV

/gap