El equipo de cinco personas enviada a Venezuela por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachelet, comenzó este lunes a sostener reuniones en Caracas, en medio de un fallo eléctrico que desde el jueves afecta a casi todo el país.

El equipo arribó el fin de semana a Maiquetía, en medio del segundo gran apagón que sufre el país desde el pasado jueves a las 4:50 de la tarde, y sostiene su primera reunión con los representantes de las agencias de Naciones Unidas que operan en el la patria de Bolívar.

Este primer encuentro es de carácter privado y contó con la presencia de los directores en Venezuela del Fondo de Población, de ONUSida, la oficina para los refugiados (Acnur), el Programa para el Desarrollo (Pnud), la organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Fondo para la Infancia (Unicef).

El lugar de la primera reunión, así como los detalles sobre el itinerario a seguir por esta delegación enviada a Venezuela por la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, se mantienen en reserva para resguardar la seguridad del equipo.

Durante su estadía en Venezuela, el equipo se entrevistará con representantes del régimen de Nicolás Maduro, así como con la directiva de la Asamble Nacional, encabezada por Juan Guaidó, también presidente interino de Venezuela, reconocido como tal por más de 50 Gobiernos.

El equipo también prevé reunirse con organizaciones de la sociedad civil y con víctimas de violaciones a los derechos humanos en Caracas y otras ciudades de varios estados del país petrolero.

La misión oficial se lleva a cabo para tener certeza que la Alta Comisionada obtendría acceso irrestricto (en una eventual visita a Venezuela) a todas las personas y a todos los lugares que quisiera visitar, en aras a obtener una visión nítida de la situación de derechos humanos en Venezuela, según se desprende de un comunicado previo emitido por la ONU.

Venezuela registró la tarde del jueves pasado un apagón que ha afectado a millones de personas en todas las regiones sin que hasta ahora el servicio se haya restituido completamente, por lo que la crisis se ha profundizado y a los ciudadanos se les ha dificultado aún más completar tareas sencillas como alimentarse, asearse o comunicarse.

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