La historia del fotógrafo Rainer Schimpf, de 51 años, es muy similar a la del profeta Jonás, aunque sin el componente bíblico. Lo que ambos tienen en común es una ballena, que los devoró y luego los escupió.

Y así de increíble como suena, Schimpf, que además es buzo y director de Dive Expert Tours una empresa que organiza actividades de buceo, estaba tratando de fotografiar especies marinas en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, cuando fue engullido por una ballena.

El hombre estaba capturando con su cámara a un tiburón, cuando según su relato, sintió repentinamente que era absorbido y que todo se volvía negro.

“Supe al instante lo que había sucedido. Sabía que una ballena había venido y me había llevado, y yo, de manera instintiva, contuve el aliento, asumiendo que volvería a zambullirme y me escupiría en algún lugar de las profundidades del Océano Índico”, dijo.

“Experiencia interesante”

El registro, captado por su compañero de aventuras Heinz Toperczer, fue replicado por el portal News.com.au, donde además contó como fue la traumática experiencia.

“Sentí una presión en mi cadera”, aseguró el fotógrafo. Sobre el momento de tensión que vivió, Schimpf solo recuerda que pensó en confiar en su instinto y sobrevivir.

“No tienes tiempo para tener miedo, tienes que utilizar tu instinto”, dijo.

Sin embargo, para el experto buzo, todo ocurrió debido a un error de la ballena, porque usualmente los cetáceos no engullen hombres.

Por lo mismo, insistió que en ese minuto “contuve el aliento pensando en que iba a sumergirse y liberarme en las profundidades del océano».

Finalmente, la ballena terminó liberándolo en una playa, dejando a Schimpf con la que asegura “fue una experiencia interesante”.

“Me da una conexión con la ballena que no creo que nadie haya tenido”, relató aunque sostuvo que “no lo volvería hacer”.

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