La osteoporosis es conocida como la ‘epidemia del siglo XXI’. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una “enfermedad que provoca un aumento de la fragilidad ósea”. Se estima que en España hay de 2,5 a tres millones de afectados. Se trata de una enfermedad ‘silenciosa’, no muestra síntomas hasta que no se complica, y su principal síntoma son las fracturas, que disminuyen notablemente la calidad de vida.

Generalmente, se suele detectar a partir de la historia clínica, y con la densitometría (prueba que sirve para medir la densidad de calcio existente en los huesos) y otros estudios analíticos se determina cómo tratarla. El hipertiroidismo, el tratamiento con corticoides más de tres meses, el tabaco, el alcohol, tener una enfermedad inflamatoria (artritis reumatoide, por ejemplo), así como una larga lista de fármacos osteopenizantes (que hacen perder hueso) y de enfermedades, como la celiaquía o la malabsorción, son factores de riesgo que influyen en su aparición y desarrollo.

Es imprescindible la prevención desde la juventud, con una alimentación y un ejercicio adecuados. Se llega al pico de masa ósea a los 35 años, y con algo más de edad, se empieza a perder. “Por ello, tenemos que tener un buen hueso en la juventud. Ya en la madurez hay que aferrarse a estas dos medidas: buena alimentación, rica en calcio y derivados, y realizar ejercicio. Gracias a ellas, podemos mantenernos, e incluso detener la pérdida de masa ósea cuando esta sea rápida”, aclara la doctora Susana Gerechter Fernández, jefa del servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo (Madrid).

Toda enfermedad ósea evoluciona peor con el tabaco. Además, junto con el alcohol, es un factor de riesgo de fractura osteoporótica

Sin embargo, no todo lo que se cree conocer sobre la osteoporosis es cierto. Sobre ella hay numerosas creencias populares que debemos desterrar, como que solo afecta a las mujeres. Por ello, la especialista desgrana los principales mitos que rondan sobre esta enfermedad de los huesos:

Mito 1: solo afecta a las mujeres

“Es más frecuente en ellas, pero también se presenta, con más problemas incluso, en varones. En su caso, las complicaciones son las mismas que en la mujer, pero mantienen una peor evolución. Las fracturas osteoporóticas en ellos presentan un mayor índice de mortalidad, y además tienen peor seguimiento de los tratamientos farmacológicos”, afirma la experta.

Eso sí, advierte de que la osteoporosis afecta especialmente a las mujeres en la menopausia, al bajar el estradiol (hormona que disminuye con la menopausia), con lo que se activa la célula que destruye el hueso, el oteoclasto. “Por eso, las mujeres en esta etapa deben aumentar las medidas de protección frente a esta pérdida ósea e incrementar el calcio en la ingesta, así como el nivel de ejercicio”, remarca Gerechter, a la vez que precisa que los hombres también tienen este riesgo al bajar la testosterona y los andrógenos.

Mito 2: la absorción del calcio tiene fecha de caducidad

Pese a la creencia popular, la especialista desmiente que a partir de los 20 años nuestros huesos ya no absorben más calcio. “No es que no absorban calcio, es que se llega al máximo de crecimiento. A partir de los 35 comienza el descenso lento y luego, con la disminución de hormonas sexuales, tanto en hombres como en mujeres, baja la densidad ósea”, aclara. El calcio se encuentra en la leche y en sus derivados —como el queso y el yogur—, en los frutos secos (almendras, nueces), en verduras de hoja verde, en legumbres o en el pescado azul (sardinas, boquerones, por ejemplo).

Mito 3: el papel de la vitamina D

Para tener unos huesos fuertes y sanos, aparte del calcio, la doctora Susana Gerechter destaca la importancia de la vitamina D para que el calcio se absorba en el intestino. La especialista del Hospital Ruber Juan Bravo recuerda que los niveles aceptados internacionalmente se sitúan por encima de 30ng/ml, aunque la deficiencia leve no es preocupante si no hay patología que pueda agravar la situación. Se trata de una ‘hormona’ que se adquiere por el sol y por la dieta.

Mito 4: el deporte es perjudicial para la salud ósea

Según defiende Gerechter Fernández, el deporte es beneficioso para los huesos siempre y en todas las situaciones, aunque haya enfermedad. Lo que hay que hacer es adaptarlo a las posibilidades de cada uno. “Aumenta la potencia muscular, disminuyendo así la probabilidad de caerse, y mejora el equilibrio y la estabilidad de las personas, siendo menos frecuentes las caídas”, apostilla.

Mito 5: el tabaco y el alcohol son inocuos para los huesos

Se sabe que el tabaco es un gran ‘depredador’ de los huesos. “Toda enfermedad ósea evoluciona peor con el tabaco. Pero, además, junto con el alcohol, es un factor de riesgo de fractura osteoporótica y, por supuesto, puede aumentar la incidencia de caídas”, advierte la jefa del servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo.

Mito 6: nadie se libra de la osteoporosis

No todas las personas mayores presentan osteoporosis. “Todas las personas, solo por ser mayores, perderán masa ósea, pero si se mantienen activas y con una buena alimentación no tienen por qué sufrir esta enfermedad. Es decir, la edad, en un contexto de osteoporosis, aumenta el riesgo de fractura, que es lo que tenemos que evitar”, añade.

Cuando se detecta osteoporosis densitométrica (por una densitometría), se realiza un estudio completo para detectar el riesgo de fractura del paciente. Según sea este y sus características, se pautan medidas para evitar más pérdida y puede que tratamiento, para reducir el riesgo de fracturas futuras. Solo por una densitometría no se pautan fármacos. Según sean la causa y la afectación, la reumatóloga indica que hay diferentes tratamientos y mecanismos para intentar revertir el problema. “Estas fracturas alteran la calidad de vida [morbilidad], y las más graves aumentan la mortalidad [fractura de cadera]”.

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