La ministra de Energía, Susana Jimenez, informó este miércoles que el gobierno está negociando con las distribuidoras eléctricas para éstas paguen a sus clientes por el medidor antiguo cuando lo cambien por el dispositivo inteligente, medida que beneficiaría a unos 4,8 millones de propietarios actuales de aparatos.

“Como gobierno empatizamos con el malestar de la ciudadanía con las empresas eléctricas, y por la forma como esta medida fue implementada por la Administración anterior. Es por ello que el Ministerio de Energía actualmente está dedicado a proponer soluciones que beneficien a los consumidores”, señaló la ministra.

Jimenez realizó el anuncio en el Congreso hasta donde llegó para participar en la sesión de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados convocada para esta tarde con el objeto de analizar el tema, en medio de la polémica que ha generado el cambio que implica que los clientes pasen de pagar directamente el costo de los medidores, a que, en el caso de los dispositivos inteligentes, éstos sean financiados por las empresas, pero que dicho costo se traspase a la tarifa, en lo que se estima implica un alza de $200 mensuales promedio.

Aún no se ha definido el valor que se pagaría por lo medidores antiguos.

“Heredamos esta situación y queremos ser parte de la solución. Tenemos el convencimiento de que la modernización del sistema eléctrico debe estar centrada en las personas, en tener una mayor seguridad, calidad de servicio y menores tiempos de falla e interrupciones. Es por esto que creemos que los medidores deben ser implementados, pero no a cualquier costo, y sacar el mayor provecho de ellos en el menor tiempo posible”, enfatizó la ministra.

Otras medidas:

La iniciativa es parte de un conjunto de medidas para reducir la cuenta de electricidad ante el recambio de medidores inteligentes. Las otras iniciativas incluyen que:

-La empresa eléctrica deberá informar al usuario las nuevas tarifas a las que podrá acceder en virtud del cambio de medidor, incluyendo una simulación de la cuenta final a partir de supuestos de consumo tipo.

-El gobierno, a través de la Comisión Nacional de Energía, en el más breve plazo posible, ampliará el menú de tarifas a los que puede acceder el usuario, de forma que estos pueden reducir su costo de energía. Se estima que estas reducciones podrían alcanzar, a lo menos, un 5% de la cuenta de electricidad, lo que equivale a $1.000 de una cuenta tipo de $20.000.

– El gobierno, a través de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, definirá el procedimiento de cambio de medidores a fin de reducir las molestias que la instalación de los nuevos artefactos puede generar en los usuarios.

Para lo anterior, se establecerá un protocolo que regulará todo el proceso, desde la notificación anticipada, consentimiento del usuario respecto a aceptar el recambio, proceso de instalación y reclamos.

– Las empresas distribuidoras deberán priorizar el recambio de medidores de quienes así lo soliciten, así como el caso de consumidores que se acojan a la Ley 20.571 de generación distribuida, tan pronto como requieran una nueva conexión.

Para lo anterior, deberán implementar una plataforma en su sitio web para que los usuarios puedan requerir el reemplazo del medidor correspondiente.

– El gobierno instruirá a la SEC para que dedique a un equipo especializado que fiscalice la certificación, instalación, mantención y reposición de los nuevos medidores, además de atender las dudas y reclamos que surjan de parte de los usuarios, velando por su pronta y oportuna respuesta por parte de las empresas.

– El Ministerio de Energía, se encuentra trabajando en un proyecto de ley que reforma el sector distribución eléctrica para modernizarla, ampliar la competencia, revisar la eficiencia del sistema y asegurar que la tarifas finales sean las más bajas posibles.

En esta propuesta se revisarán elementos claves del proceso tarifario, como la rentabilidad de las empresas distribuidoras.

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