Luego de la renuncia de Frank Kudelka a la banca de U. de Chile, el ambiente quedó delicado en el centro deportivo azul. La U no logra consolidar un proyecto deportivo que los lleve al éxito, y en los últimos años ha pasado mas desgracias que alegrías.

Un nuevo entrenador no aguantó la presión de estar en esta institución, además tuvo que lidiar con los conflictos al interior de la concesionaria Azul Azul y desacuerdos en la contratación de jugadores para la presente temporada.

Lo cierto es que el ex entrenador de Talleres, quiso traer su metodología que le había dado éxito para incorporarla en Universidad de Chile. En los 9 meses que estuvo a cargo del primer equipo, nunca pudo traspasar por completo esa idea a sus jugadores.

Los resultados y el juego, principalmente fueron claves para la desconfianza que se tenia con Kudelka desde un sector de la dirigencia. Y la derrota frente a Melgar que nadie tenia entre sus planes, fue el punto de retroceso y el de la certeza, al confirmar que las cosas en la U no llegarían a buen puerto.

De ahí en más se sucedieron uno tras otro los cuestionamientos, al juego del equipo y al manejo externo de la dirigencia, que sin duda, repercutía cada semana en cómo el conjunto se parara en las canchas. Tranquilos por una semana sin mucho conflicto o todo lo contrario.

Esa inestabilidad y poca seriedad que existe en U. de Chile es la que lleva a cortar los procesos y perjudicar a la institución.

Hoy se hará cargo del equipo, el tercer entrenador uruguayo que haya pasado por el “romantico viajero”.

Alfredo Arias se suma a los recordados Martín Lasarte (campeon con la U), Gerardo Pelusso (semifinalista de Copa Libertadores) y Sergio Markarian (campeon con los azules).

Compleja tarea tendrá el ex entrenador de Emelec, que a sus 60 años intentará llevar al equipo azul a lo más alto.

Tiene contrato hasta fin de año y es probable que dirija el día sábado ante la U. de Concepción en el Bio Bio. Hoy tendrá su primera practica con el equipo.

Por: F.A.O