Escasez de alimentos, dinero en efectivo, fallas en el servicio de agua potable, transporte público, plataformas bancaria caídas, telecomunicaciones interrumpidas y la hiperinflación, son solo algunas de las consecuencias agravadas durante el mega apagón nacional vivido desde el pasado jueves hasta la fecha.

La infraestructura del país colapsó, y el cobro de bienes y servicios se realizó en moneda extranjera en algunos puntos del país, lo que llevó a una economía “dolarizada”, la cual ya venía ganando terreno debido a la falta de billetes venezolanos.

Luego de pasadas 24 horas del apagón, los ciudadanos se vieron en la necesidad de comprar bolsas de hielo para que sus alimentos cárnicos no entraran en estado de descomposición, por tanto reportaron a través de las redes sociales que algunos comercios cobraban hasta 8 dólares por una bolsa de hielo o su equivalente en bolívares.

Peor aún fueron los casos que se evidenciaron donde ciudadanos se valían de la necesidad de los demás y cobraban la carga de celulares mediante planta eléctrica en un dólar. De igual forma el periodista Antoly Kurmanaev reportó que pagó 5 dólares por una botella de un litro de refresco en Guárico, lo que desde su punto de vista justifica las pérdidas millonarias de los comercios que tuvieron que deshacerse de mercancía dañada a causa de la falta de luz.

En tal sentido, el economista Luis Oliveros destacó que el estado de emergencia en que se encuentra sumergido el país, agudiza la demanda de bienes, por tanto “mientras más dure la crisis, más problemas y escasez habrá”.

Por su parte, el también economista Asdrúbal Oliveros, resaltó que “el sistema de mercado institucionalmente está destruido”, debido a que el Estado no tiene control sobre el costo de bienes y servicios, por tanto este se basa en una tasa paralela o mercado negro.

Largas colas en gasolineras

Las fallas eléctricas dejaron como evidencia lo mal preparado que está el régimen ante una emergencia de esta magnitud. Tal es el caso de Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa), la cual colapsó tras el apagón. A pesar de haber “garantizado” el suministro de combustible de forma normal, la verdad es que la estatal petrolera se encontró con dificultades técnicas al no poder operar pozos y otras instalaciones debido a los problemas energéticos.

Según la Organización de Países Exportadores de Petróleos y cifras oficiales, la producción de Pdvsa descendió a un mínimo histórico de 1.106.000 barriles diarios.

Pérdidas millonarias

Aunado a esto, la firma Ecoanálisis estimó pérdidas económicas por el alrededor de los 875 millones de dólares, lo que representa un punto del Producto Interno Bruto venezolano.

A pesar de que el servicio eléctrico ha sido restituido, existen muchos estados del país que aún se ven afectados por las constantes fallas eléctricas, por tanto locales comerciales han limitado sus transacciones a sólo efectivo.

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